Trump amenaza con un uso "detestable" de aranceles mientras los mercados se desploman
- Trump eleva el arancel global del 10% al 15% tras el fallo del Supremo y afirma tener margen para usar otros instrumentos arancelarios.
- La Casa Blanca apunta a un uso más agresivo de figuras como la Sección 301 y la posibilidad de “licenciar” importaciones.
- Las bolsas estadounidenses profundizan las caídas mientras el mercado descuenta un escenario de mayor tensión comercial y visibilidad limitada.
Tras el fallo del Tribunal Supremo estadounidense contra parte de su política arancelaria, Trump ha reaccionado ampliando su “caja de herramientas” comercial y advirtiendo de un uso “obnoxious” —en sus propias palabras— de los aranceles. La respuesta inmediata ha sido la subida del arancel global desde el 10% hasta el 15%, al tiempo que se prepara el terreno para recurrir a otras bases legales.
De la tarifa del 10% al 15% y más allá
Tras la sentencia que tumbó buena parte de los aranceles basados en poderes de emergencia, la Administración anunció primero un arancel global del 10% y, apenas un día después, su incremento al 15%. Estas medidas tienen una duración inicial de 150 días, periodo tras el cual necesitarían el respaldo del Congreso para mantenerse en vigor.
El mensaje político es que, pese al revés judicial, la Casa Blanca no renuncia a la presión arancelaria como herramienta central de su agenda económica, sino que busca sustituir unas figuras legales por otras.
Poderes presidenciales y amenaza de nuevos instrumentos
En sus mensajes, Trump insiste en que no necesita volver al Congreso para aprobar nuevos aranceles y que su autoridad ya fue otorgada “hace tiempo, en muchas formas diferentes”. Entre esas herramientas destaca la Sección 301 de la Ley de Comercio de 1974, utilizada en su primer mandato para imponer gravámenes sobre productos chinos, y que ahora se perfila como posible “plan de sustitución” de los aranceles anulados.
El presidente también ha dejado caer la posibilidad de “licenciar importaciones”, sin detallar el mecanismo, apuntando a medidas que califica de “terribles” para aquellos países que, según su narrativa, “han estado aprovechándose de EE. UU. durante décadas”. En paralelo, la Administración contempla abrir varias investigaciones nuevas al amparo de la Sección 301.
Bolsas a la baja y mayor prima de riesgo comercial
La reacción de los mercados ha sido inmediata: los principales índices estadounidenses extendieron las caídas, con el Dow Jones, el S&P 500 y el Nasdaq registrando descensos de más del 1% en algunos casos. Los inversores interpretan el giro como un aumento de la incertidumbre regulatoria y comercial, con posibles repercusiones sobre márgenes empresariales, cadenas de suministro y confianza inversora.
El telón de fondo es un entorno en el que los aranceles pasan de ser una herramienta táctica a convertirse en un elemento estructural de la estrategia económica, lo que obliga a los mercados a incorporar una prima de riesgo más elevada ligada a decisiones políticas difíciles de anticipar.
Qué puede venir ahora
A corto plazo, el foco se dirige al discurso del Estado de la Unión, donde Trump podría pedir explícitamente al Congreso que extienda los nuevos aranceles del 15% más allá de los 150 días y anunciar la apertura de investigaciones adicionales bajo la Sección 301. Cualquier señal de ampliación, segmentación por países o sectores, o de uso de licencias de importación será clave para calibrar el alcance real de esta nueva fase arancelaria.
En resumen, el fallo del Supremo no ha rebajado la tensión comercial; simplemente ha forzado un reposicionamiento jurídico. El mercado, mientras tanto, descuenta un escenario en el que la política de aranceles seguirá siendo un factor central de volatilidad para la renta variable global.