Los “otros 493” del S&P 500 empiezan a tirar de los beneficios y reducen la dependencia de las tecnológicas
- Los beneficios del S&P 500 crecen al mayor ritmo en casi cinco años.
- Las compañías fuera de las “Siete Magníficas” empiezan a aportar más al avance de los resultados.
- El consumo muestra señales desiguales, con más presión sobre los hogares de menor renta.
Durante los últimos años, el crecimiento de beneficios del S&P 500 ha dependido en gran medida de un grupo muy concreto de compañías tecnológicas. Pero esa concentración empieza a moderarse. Según Bill Peters, las empresas que no forman parte de las llamadas “Siete Magníficas” están recuperando protagonismo y contribuyendo de forma más visible al crecimiento de los resultados del índice.
El dato es relevante porque sugiere que el avance de Wall Street ya no descansa únicamente sobre los grandes nombres vinculados a la inteligencia artificial. Nvidia, Microsoft, Alphabet, Amazon, Meta, Apple y Tesla siguen siendo claves, pero el resto del mercado empieza a acompañar con más fuerza.
Un crecimiento de beneficios más amplio
De acuerdo con los datos citados por FactSet, las Siete Magníficas registraron un crecimiento del beneficio por acción del 63,2% en el primer trimestre, su mayor avance desde el segundo trimestre de 2021. Sin embargo, el dato más llamativo está en el resto del índice.
Las otras 493 compañías del S&P 500 lograron un crecimiento conjunto del 17,4%, la tasa más alta desde el cuarto trimestre de 2021. En conjunto, los beneficios del índice crecieron un 28,4%, combinando resultados ya publicados y estimaciones pendientes.
La lectura de fondo es positiva: el mercado empieza a mostrar una mejora de beneficios menos dependiente de un puñado de gigantes tecnológicos, aunque estos siguen siendo los grandes motores del índice.
La inteligencia artificial sigue marcando el ritmo
La inteligencia artificial continúa siendo el principal hilo conductor de la temporada de resultados. Nvidia, Alphabet, Amazon y Meta se mantienen entre los grandes contribuyentes al crecimiento del S&P 500, junto con Micron Technology, cuya importancia ha aumentado por la fuerte demanda de memoria.
El mercado, sin embargo, exige cada vez más. Nvidia presentó unas previsiones sólidas, pero eso no fue suficiente para convencer plenamente a los inversores. La valoración de la compañía deja poco margen para errores, especialmente en un contexto en el que aumentan las preguntas sobre competencia, costes de inversión y capacidad real de monetizar la infraestructura de inteligencia artificial.
Además, la carrera por construir centros de datos y nueva infraestructura tecnológica está generando tensiones en la cadena de suministro, especialmente en chips de memoria. Ese cuello de botella amenaza con encarecer componentes utilizados en productos electrónicos y otros segmentos industriales.
El consumidor muestra una economía en forma de K
El otro gran foco está en el consumo. Los resultados de varias grandes minoristas reflejan un entorno más complicado para los hogares, presionados por los precios de la gasolina, los alimentos y los tipos de interés elevados.
Home Depot señaló que los consumidores siguen relativamente sanos, pero son más reacios a comprometerse con grandes proyectos de mejora del hogar. e.l.f. Beauty apuntó a recortes de precios tras detectar menor demanda, mientras que Target mantiene dudas sobre la duración de su recuperación.
Por su parte, Walmart indicó que los consumidores de mayor renta siguen gastando, pero algunos clientes están reduciendo incluso la cantidad de gasolina que ponen en sus vehículos para ahorrar. Esta señal apunta a una presión creciente en los segmentos de menor poder adquisitivo.
La economía estadounidense sigue creciendo, pero no todos los consumidores viven la misma realidad. Los hogares de mayor renta continúan gastando, mientras que los de menor renta empiezan a ajustar más sus decisiones.
Un mercado menos estrecho, pero aún exigente
La mejora de beneficios fuera de las grandes tecnológicas es una señal constructiva para Wall Street. Sectores como materiales, consumo discrecional o semiconductores empiezan a aportar más al crecimiento, y diez de los once sectores seguidos por FactSet registraron avances en beneficios.
No obstante, el mercado sigue enfrentándose a varios riesgos: petróleo más caro por la guerra en Irán, tipos elevados, presión sobre los consumidores de menor renta y valoraciones exigentes en los grandes líderes tecnológicos.
En definitiva, la temporada de resultados está siendo sólida y más equilibrada de lo esperado. La clave ahora será comprobar si esta mejora puede mantenerse en los próximos trimestres o si la presión sobre consumo, márgenes y costes acaba frenando el impulso de beneficios del S&P 500.