La volatilidad en el sector tecnológico ofrece oportunidades selectivas, según GMO

CapitalBolsa
Capitalbolsa | 12 nov, 2025 09:19
iacbrompehi

Según la analista Pia Singh, los recientes descensos en las acciones ligadas a la inteligencia artificial ofrecen una oportunidad de compra para inversores de largo plazo, especialmente en compañías con balances sólidos y posiciones dominantes en el ecosistema tecnológico.

Así lo sostiene Tom Hancock, gestor del GMO U.S. Quality ETF (QLTY), quien considera que la actual volatilidad no debería interpretarse como señal de debilidad, sino como un punto de entrada atractivo en los llamados hyperscalers, entre ellos Alphabet.

Hancock explicó que, aunque parte del mercado teme una posible “burbuja tecnológica”, los grandes jugadores del sector —Google, Microsoft o Amazon— cuentan con los recursos necesarios para seguir invirtiendo en infraestructura y capitalizar los avances en IA durante los próximos años. “Buscamos compañías capaces de resistir un entorno de volatilidad y financiación más restrictiva; por eso preferimos a los hyperscalers”, señaló el gestor en declaraciones recogidas por Pia Singh.

Dentro de sus preferencias destaca Alphabet (GOOGL), que combina aplicaciones finales —como Google Search y YouTube— con una infraestructura propia para el desarrollo de IA. Hancock destacó especialmente los chips TPU de Google, diseñados internamente, que otorgan a la compañía una ventaja competitiva en costes frente a competidores que dependen de procesadores de terceros, como Nvidia. La reciente presentación de su séptima generación de chips Ironwood, los más potentes hasta la fecha, refuerza esa posición estratégica.

El ETF de GMO U.S. Quality, gestionado por Hancock, acumula un rendimiento del 17,4 % en lo que va de año, superando ligeramente al S&P 500. Entre sus principales posiciones se encuentran Microsoft, Lam Research, Alphabet, Broadcom y Apple, todas ellas referentes en innovación y con balances saneados.

El gestor insistió en que el verdadero impacto de la inteligencia artificial se reflejará “dentro de cinco o seis años”, cuando las aplicaciones finales alcancen una madurez comercial más amplia. Por ello, considera que las correcciones a corto plazo —como las provocadas por la incertidumbre en torno al cierre del gobierno estadounidense— no alteran el argumento de inversión de largo plazo.

“Cuando el mercado se asusta por factores coyunturales, suele ser un buen momento para comprar”, afirmó Hancock, según recoge Pia Singh. “Y cuando el entusiasmo se dispara, probablemente sea el momento de recoger beneficios”.

En resumen, la visión de Hancock apunta a que Alphabet sigue siendo una apuesta privilegiada dentro del universo de la IA, gracias a su combinación única de datos propios, infraestructura tecnológica y ecosistema de aplicaciones de escala global.

contador