¿Cómo debemos reaccionar en los mercados ante la crisis de Oriente Medio?
- LFDE considera poco probable un cierre completo del Estrecho de Ormuz.
- El escenario central es un conflicto breve y contenido, con Brent difícilmente por encima de 85$.
- Evitar sobrerreacciones: las crisis geopolíticas suelen ofrecer oportunidades tácticas.
Enguerrand Artaz, estratega de La Financière de l’Échiquier (LFDE), analiza cómo deben reaccionar los inversores tras la operación estadounidense-israelí «Epic Fury» contra Irán. El mercado ha reaccionado de forma clásica ante el riesgo de shock de oferta en materias primas: caída de bolsas, subida moderada del dólar, avance de metales preciosos y repunte de petróleo y gas.
El recuerdo de la revolución iraní de 1978-1979 y del impacto del conflicto ruso-ucraniano sobre la inflación sigue presente. Sin embargo, el análisis actual sugiere un escenario menos extremo.
Reacción típica ante un shock energético
En el mercado de tipos se observa una dinámica igualmente clásica:
- Subida de tipos a corto plazo, por temor a inflación inmediata.
- Menor presión en la parte larga, al anticiparse un impacto negativo en crecimiento.
El Brent ha pasado de 60$ a comienzos de enero a cerca de 80$, un rango históricamente habitual. LFDE estima que podría subir algo más, pero ve poco probable que supere los 85$ en el escenario central.
Escenarios posibles y riesgos clave
El escenario considerado más probable es el de una operación militar breve, que abriría la puerta a negociaciones sobre la cuestión nuclear sin provocar un cambio total de régimen. El impacto económico sería temporal y moderado.
No obstante, existen focos de riesgo que podrían empeorar el panorama:
- Prolongación del conflicto, que encarecería seguros marítimos y limitaría el tráfico por Ormuz.
- Bloqueo total del estrecho, por donde transita el 20% del petróleo y GNL mundial (escenario considerado poco probable).
- Interrupción de exportaciones iraníes (2%-3% de la producción global).
- Represalias sobre infraestructuras del Golfo, como refinerías saudíes.
LFDE considera que un cierre completo de Ormuz sería un punto de no retorno para Irán y desencadenaría una respuesta contundente de EE.UU., además de ser dudosa su viabilidad técnica.
¿Cómo reaccionar en los mercados?
El mensaje central es claro: evitar sobrerreacciones. Históricamente, las bolsas europeas y estadounidenses suelen registrar comportamientos positivos entre uno y tres meses después del inicio de conflictos armados.
Las caídas abruptas pueden generar oportunidades tácticas para reforzar posiciones en compañías de calidad o iniciar posiciones en valores cuya valoración era previamente exigente.
LFDE mantiene además estrategias de protección ya implementadas en determinados fondos, especialmente en los diversificados, combinando disciplina y gestión activa del riesgo.
Coincidimos en que el mayor error ahora sería actuar bajo el impulso emocional. Mientras el Brent se mantenga en la franja 75-85$, el impacto macro es manejable. El verdadero riesgo sería una alteración prolongada del suministro.
Estrategia: mantener exposición selectiva a energía y defensa como cobertura natural, reducir compañías con alta sensibilidad a costes energéticos y aprovechar correcciones en valores de calidad con balances sólidos. La disciplina debe imponerse al ruido geopolítico.