HSBC prevé continuación alcista en esta acción de energía nuclear
- HSBC inicia cobertura sobre Oklo con recomendación de compra y ve más recorrido tras su fuerte subida bursátil.
- La firma cree que el respaldo del Departamento de Energía de EE.UU. puede acelerar licencias, construcción y financiación.
- El mercado sigue premiando a Oklo por su exposición a la nueva ola nuclear, aunque el valor continúa teniendo un perfil exigente y de alto riesgo.
Oklo se ha convertido en uno de los nombres más visibles dentro del renovado interés del mercado por la energía nuclear avanzada. Tras multiplicar con fuerza su cotización en el último año, la compañía ha recibido ahora un nuevo respaldo desde Wall Street: HSBC ha iniciado cobertura con recomendación de compra y un precio objetivo de 96 dólares, al considerar que todavía hay margen para nuevas subidas.
La tesis del banco gira en torno a una idea muy concreta: Oklo podría aprovechar el apoyo institucional en Estados Unidos para acelerar el desarrollo de sus reactores, mejorar su proceso regulatorio y abrir nuevas vías de negocio ligadas al combustible nuclear y a la producción de radioisótopos. Es decir, el mercado no solo está comprando una promesa tecnológica, sino también la posibilidad de que la compañía se beneficie de un marco político más favorable.
El apoyo del Gobierno, en el centro de la historia
HSBC destaca que Oklo ha sido seleccionada en varios proyectos vinculados a programas piloto del Departamento de Energía de Estados Unidos. Según la firma, eso puede ayudar a acelerar tanto la concesión de licencias como la construcción de sus instalaciones, un punto clave en una industria donde los tiempos regulatorios suelen ser largos y costosos.
La compañía trabaja con sus reactores Aurora, de 75 megavatios, y también busca desarrollar oportunidades adicionales en reciclaje de combustible nuclear y producción de isótopos. Ese enfoque amplía su narrativa de crecimiento y permite al mercado pensar en una plataforma con varias palancas de desarrollo, no solo en un único proyecto aislado.
Calendario exigente, pero con hitos cercanos
Uno de los elementos que más atraen al mercado es que la empresa ya tiene hitos relativamente próximos. Según HSBC, Oklo espera alcanzar la llamada criticidad —es decir, el momento en que un reactor empieza a generar energía nuclear— en algunos de sus proyectos hacia mediados de 2026, en línea con lo previsto o incluso antes.
Además, la firma subraya el potencial de un futuro campus energético de gran escala vinculado a Meta, donde una primera fase podría alcanzar 150 megavatios dentro de un desarrollo total mucho mayor. Ese tipo de acuerdos es justo lo que el mercado quiere ver en este segmento: demanda visible, socios relevantes y una narrativa industrial clara alrededor de la electrificación y los centros de datos.
Mucho potencial, pero también mucho riesgo
El punto delicado sigue siendo el mismo que en casi todas las historias nucleares emergentes: el capital. Oklo necesita inversiones elevadas al principio y opera en un negocio donde los retrasos, los sobrecostes y la complejidad regulatoria forman parte del paisaje. HSBC reconoce ese problema, aunque sostiene que la compañía ha logrado suavizarlo con pagos anticipados de clientes, inversión de terceros y potencial acceso futuro a préstamos federales.
La firma también espera que Oklo empiece a generar sus primeros ingresos este mismo año a través del laboratorio radiológico de Idaho. Eso no cambia por completo el perfil de la compañía, pero sí introduce una señal importante: pasar de ser solo una promesa a empezar a demostrar actividad económica real.
En conjunto, la lectura del banco es que Oklo combina un balance relativamente limpio, apoyo institucional y catalizadores operativos cercanos. El problema es que el mercado ya ha descontado una parte importante de esa historia, como demuestra la fortísima subida acumulada. Por eso, aunque el potencial exista, sigue siendo un valor de perfil agresivo, más apto para inversores que toleren volatilidad y ejecución incierta que para quien busque estabilidad.