La rebelión contra los centros de datos amenaza con complicar el boom de la IA en EE.UU.

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Capitalbolsa | 09 jun, 2026 11:59 - Actualizado: 12:02
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Puntos clave
  • Crece la oposición en EE.UU. a nuevos centros de datos ligados a la inteligencia artificial.
  • Julius Baer cree que el impacto real será limitado y no frenará el ciclo inversor.
  • La inversión de los grandes hyperscalers seguirá siendo el principal motor del tema Cloud Computing & AI.

La expansión de los centros de datos en Estados Unidos empieza a encontrarse con una resistencia política y social cada vez mayor. Según Enrico Chinello, analista de Next Generation Research en Julius Baer, la oposición a estos proyectos se ha intensificado en los últimos meses y se ha convertido en uno de los pocos puntos de coincidencia entre republicanos y demócratas.

Las críticas se centran en varios frentes: el posible impacto sobre los precios de la electricidad, la presión sobre la capacidad de la red, el consumo local de agua y los efectos medioambientales. Aun así, Julius Baer considera que los proyectos potencialmente afectados representan solo una parte reducida del total previsto.

Una oposición con apoyo en ambos partidos

Uno de los aspectos más llamativos del rechazo a los centros de datos es su carácter bipartidista. Los republicanos suelen poner el foco en los incentivos fiscales concedidos a los promotores y en las limitaciones de la red eléctrica. Los demócratas, por su parte, subrayan el riesgo de subida de los costes energéticos y los posibles daños ambientales.

Esta combinación ha provocado una mayor resistencia tanto en estados republicanos como demócratas. Según una encuesta reciente de Gallup citada por Julius Baer, casi el 50% de los ciudadanos estadounidenses se opone firmemente a la construcción de centros de datos en su zona.

La cuestión empieza a ganar peso político de cara a las elecciones legislativas de mitad de mandato en Estados Unidos, especialmente en distritos competitivos donde los costes energéticos pueden convertirse en un argumento electoral.

Para Julius Baer, esta presión obligará a muchos cargos públicos a equilibrar dos fuerzas opuestas: por un lado, el atractivo económico de atraer inversión tecnológica; por otro, el malestar local por el uso de energía, agua y recursos públicos.

El impacto sobre la construcción sería limitado

A pesar del ruido político, Julius Baer no espera que esta oposición altere de forma significativa el ciclo de construcción de centros de datos. El consenso de mercado prevé que los cinco mayores hyperscalers estadounidenses inviertan cerca de 750.000 millones de dólares en 2026, con una cifra que podría superar los 900.000 millones de dólares a finales de 2027.

Buena parte de ese gasto estará orientado a infraestructura de cálculo para inteligencia artificial y centros de datos. Según el análisis de Julius Baer, menos del 3% de los centros de datos en Estados Unidos se enfrenta actualmente a una oposición organizada. En los proyectos de hyperscalers con capacidad nominal superior a 100 megavatios, esa proporción subiría a alrededor del 7%.

  • Puede haber retrasos puntuales en algunos desarrollos.
  • Algunos proyectos podrían cambiar de ubicación.
  • Las compañías podrían mejorar los acuerdos con comunidades locales.
  • También podría crecer el uso de energía propia o soluciones behind-the-meter.

La lectura de Julius Baer es clara: la oposición a los centros de datos supone una fricción local, no un cambio estructural en la demanda de infraestructura para inteligencia artificial.

Por ello, la firma mantiene una visión constructiva sobre el tema Cloud Computing & AI. La inversión en centros de datos sigue siendo el principal catalizador de crecimiento, ya que actúa como la infraestructura esencial para sostener la expansión de la inteligencia artificial, el almacenamiento en la nube y la computación de alto rendimiento.

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