Las acciones de SpaceX se duplicarán con creces, superando los 400 dólares, según predice una firma de investigación.
- Arete Research eleva su precio objetivo de SpaceX hasta 401 dólares para finales de 2027.
- La firma basa su tesis en Starship, Starlink y la infraestructura espacial para IA.
- El gran debate es si la valoración ya descuenta demasiado crecimiento y demasiado éxito tecnológico.
Las acciones de SpaceX podrían tener todavía un recorrido muy significativo si se cumplen las previsiones más optimistas de Wall Street. Según Tobias Burns, de CNBC, Arete Research ha fijado un precio objetivo de 401 dólares para finales de 2027, lo que supondría más que duplicar los niveles actuales de cotización.
La tesis de Arete se apoya en tres pilares principales: la reutilización del cohete Starship, el aumento del volumen de lanzamientos y la expansión de Starlink, especialmente si la compañía logra conectar su red espacial con nuevas aplicaciones de infraestructura para inteligencia artificial.
Una tesis muy ambiciosa
Los analistas de Arete consideran que el mercado podría empezar a valorar a SpaceX no solo como una compañía aeroespacial, sino como una plataforma de infraestructura crítica para la próxima fase tecnológica. En su escenario, Starlink y la IA permitirían a la empresa alcanzar una tasa de crecimiento anual compuesta de ingresos cercana al 63% hasta 2030.
La clave está en Starship: si el nuevo cohete superpesado consigue demostrar reutilización eficiente y escalabilidad comercial, podría cambiar de forma radical la economía de los lanzamientos y reforzar varios negocios de SpaceX al mismo tiempo.
El objetivo de Arete contrasta con estimaciones más prudentes. Oppenheimer sitúa su precio objetivo en 250 dólares para los próximos 12 a 18 meses, mientras que Stephens lo coloca en 296 dólares. Es decir, incluso dentro del campo alcista, hay una diferencia notable sobre cuánto puede valer realmente SpaceX en bolsa.
El riesgo: una valoración extrema
El problema de fondo es que la valoración ya es gigantesca. Tras su estreno bursátil, SpaceX superó los 2 billones de dólares de capitalización. Si alcanzara los 401 dólares por acción, y suponiendo un número similar de acciones en circulación, la compañía podría superar los 5,2 billones de dólares, una cifra que la situaría por encima de Nvidia.
Ese salto exigiría que el mercado aceptara una narrativa de crecimiento casi perfecta. Y ahí aparecen las dudas. Starship todavía debe demostrar plenamente su capacidad operativa y algunos analistas advierten de que SpaceX no está al nivel de OpenAI o Anthropic en modelos de inteligencia artificial.
El punto débil de la tesis alcista es que combina varias hipótesis muy exigentes: éxito de Starship, fuerte crecimiento de Starlink, monetización de infraestructura espacial para IA y mantenimiento del apetito inversor por compañías de valoración extrema.
Potencial enorme, pero no barato
La oportunidad es evidente: SpaceX reúne varios de los temas favoritos del mercado —espacio, satélites, inteligencia artificial, conectividad global y eficiencia en lanzamientos— en una sola compañía. Pero el precio también refleja buena parte de esa promesa.
Según los datos citados por CNBC, la empresa habría registrado pérdidas de alrededor de 5.000 millones de dólares en 2025, con ingresos superiores a 18.500 millones. Por tanto, el mercado no está comprando beneficios actuales, sino una expectativa de dominio futuro.
Para el inversor, el mensaje es claro: SpaceX puede seguir subiendo si Starship confirma su potencial, pero a estos niveles la acción exige una tolerancia muy alta al riesgo. La tesis de Arete es potente, aunque depende de que la compañía ejecute casi sin errores en uno de los sectores más complejos del mundo.