Ostrum AM advierte: el petróleo puede forzar otra subida de tipos del BCE
- Ostrum AM advierte de que el petróleo puede mantener elevada la inflación en la eurozona.
- El riesgo principal es que el shock energético se traslade a la inflación subyacente.
- La firma contempla una nueva subida de tipos del BCE de 25 puntos básicos en septiembre.
La evolución del precio del petróleo vuelve a colocarse en el centro del debate monetario en la eurozona. Según Aline Goupil-Raguénès, estratega de mercados desarrollados de Ostrum AM, el encarecimiento del crudo provocado por la continuidad del conflicto en Oriente Medio ha obligado al Banco Central Europeo a revisar de forma significativa sus previsiones de inflación.
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El petróleo vuelve a presionar al BCE
La analista señala que los elevados precios energéticos están complicando el escenario para la autoridad monetaria europea. Aunque una parte del impacto procede directamente del petróleo, el verdadero riesgo está en que esa presión se extienda al resto de la economía y termine contaminando la inflación subyacente.
Ese posible efecto de segunda ronda es precisamente lo que más preocupa al BCE. Si las empresas trasladan los mayores costes energéticos a precios finales o si los salarios empiezan a incorporar esa pérdida de poder adquisitivo, el proceso desinflacionista podría frenarse de forma clara.
Ostrum AM prevé otra subida de tipos
En este contexto, Goupil-Raguénès considera que aumenta la probabilidad de una nueva subida de los tipos de interés por parte del BCE. Su escenario contempla un incremento adicional de 25 puntos básicos en la reunión del 10 de septiembre.
La razón es que el banco central podría verse obligado a mantener una política monetaria más restrictiva para evitar que el shock energético se convierta en un problema de inflación más persistente. La prioridad seguiría siendo impedir que las expectativas de precios se desanclen.
Ormuz no resolvería por completo el problema
La reapertura total del estrecho de Ormuz ayudaría a reducir parte de la prima geopolítica incorporada al crudo, pero, según Ostrum AM, no bastaría para devolver los precios del petróleo a los niveles previos al conflicto.
Esto implica que la eurozona podría seguir enfrentándose a una energía más cara durante más tiempo, incluso en un escenario de cierta normalización del tráfico marítimo. Para una economía europea más sensible al coste de la energía que la estadounidense, el impacto no es menor.
La conclusión es que el mercado no debería descartar un tono más duro del BCE si el crudo se mantiene elevado. La paz geopolítica puede aliviar parte de la presión, pero mientras el petróleo siga por encima de los niveles previos al conflicto, la inflación continuará siendo el principal condicionante para la política monetaria europea.