El colapso silencioso de las Siete Magníficas: la IA empieza a cambiar el liderazgo del mercado
- El ciclo de inversión en IA está elevando el coste del capital en EE.UU.
- Las “Siete Magníficas” empiezan a perder fuerza relativa frente al S&P 500.
- El mercado supera la salida a bolsa de SpaceX, pero bajo la superficie aparecen fisuras.
El mercado estadounidense ha vuelto a demostrar una notable capacidad de absorción tras la salida a bolsa de SpaceX y el alivio provocado por el acuerdo provisional entre Estados Unidos e Irán. Sin embargo, según Julius Baer, bajo esa fortaleza aparente se está produciendo un cambio de fondo que merece más atención: el gran ciclo de inversión en inteligencia artificial está modificando los flujos de capital y elevando el coste de financiar el crecimiento.
La IA cambia el mapa del capital
El autor identifica dos grandes flujos estructurales. El primero procede de los balances de los gobiernos del G7 hacia los hogares de rentas bajas y medias, mediante programas de apoyo que probablemente no desaparecerán pronto. El segundo, mucho más relevante para los mercados, es el dinero que las grandes tecnológicas estadounidenses están destinando a construir la infraestructura de la IA.
Ese gasto masivo en centros de datos, semiconductores y capacidad de computación no se evapora: se traslada a los balances de los proveedores de infraestructura, especialmente a compañías vinculadas a chips, memoria, energía y servicios básicos para la IA.
Las Siete Magníficas pierden brillo relativo
Uno de los puntos más interesantes del informe es que las Siete Magníficas han comenzado a quedarse rezagadas frente al S&P 500. En lo que va de año, el grupo apenas avanza alrededor de un 1%, frente a una subida muy superior del Nasdaq 100. Para Julius Baer, este deterioro relativo es un cambio relevante que ha pasado bastante desapercibido.
La razón está en la creciente incertidumbre sobre la monetización real de la IA. Las compañías invierten cantidades enormes, pero todavía no está claro que todas puedan convertir ese gasto en retornos suficientes. Además, algunas empresas empiezan a limitar el uso de herramientas de IA al ver cómo se disparan sus facturas, incluso aunque el precio por token haya caído.
SpaceX supera la primera gran prueba
La salida a bolsa de SpaceX ha sido una prueba importante para el mercado. El autor destaca que Wall Street ha logrado absorber esta nueva oferta de acciones sin romper la tendencia alcista, a pesar de que el S&P 500 vuelve a convertirse en una clase de activo donde las empresas captan capital, en lugar de limitarse a devolverlo al accionista.
La valoración de SpaceX divide claramente a los inversores. Los perfiles más veteranos tienen más dificultades para justificarla, mientras que los inversores minoristas más jóvenes, menos marcados por el recuerdo de la burbuja puntocom, la están comprando con entusiasmo.
El BCE y el riesgo de otro error
En Europa, el análisis también apunta a un posible error del BCE al responder con subidas de tipos a un problema de inflación provocado por un shock de oferta. Aun así, el repunte del crédito privado en la eurozona da cierto respaldo a una postura más restrictiva.
La conclusión es clara: el mercado sigue fuerte, pero el liderazgo está cambiando. La IA continúa siendo el gran motor, aunque cada vez importa más distinguir entre quienes financian el ciclo y quienes realmente capturan sus beneficios.