Las bolsas europeas rebotan con Ormuz en el centro de todas las miradas
- Las bolsas europeas apuntan a una apertura ligeramente alcista, aunque con un mercado muy condicionado por Irán.
- El plazo fijado por Trump para reabrir el Estrecho de Ormuz mantiene intacta la tensión geopolítica.
- Los PMI manufactureros de Reino Unido y la eurozona servirán para medir el primer impacto económico del conflicto.
Las bolsas europeas encaran la sesión del martes con tono moderadamente positivo en la apertura, pero con un trasfondo claramente frágil. El mercado intenta sostener el rebote tras el parón festivo de Semana Santa, aunque el verdadero motor de la jornada sigue estando fuera de Europa: la cuenta atrás del ultimátum lanzado por Donald Trump a Irán para reabrir el Estrecho de Ormuz.
Según la información publicada por CNBC, el FTSE 100 londinense apunta a una apertura del 0,2% al alza, mientras que el CAC 40 francés también subiría un 0,2% y el DAX alemán arrancaría con una mejora más modesta, del 0,1%. El movimiento, sin embargo, refleja más una reacción técnica que una mejora real del contexto.
Europa rebota, pero con el conflicto de fondo intacto
Los mercados europeos regresan tras un paréntesis de cuatro días por la Semana Santa, después de que el jueves anterior cerraran con comportamiento mixto. Desde entonces, el foco ha seguido desplazándose hacia Oriente Medio, donde los inversores intentan descifrar mensajes cada vez más contradictorios desde Washington.
Por un lado, Trump ha amenazado con atacar infraestructura civil iraní si no se alcanza un acuerdo de paz en menos de 24 horas. Por otro, también ha dejado entrever que la cúpula iraní estaría negociando “de buena fe”. Esa combinación de amenaza y ambigüedad está complicando mucho la lectura del mercado.
El ultimátum sobre Ormuz sigue marcando el paso
En su intervención del lunes, Trump reiteró que Irán debe reabrir el Estrecho de Ormuz antes de las 20:00 horas de Nueva York del martes. La exigencia no es menor: se trata de una de las rutas energéticas más importantes del mundo, clave para el flujo global de crudo.
Además, la advertencia fue especialmente dura. Si el plazo no se cumple, Washington amenazó con destruir puentes y centrales eléctricas iraníes en cuestión de horas. Con ese telón de fondo, el mercado sigue moviéndose entre el rebote técnico y la cautela defensiva.
Asia refleja la incomodidad del mercado
La sesión en Asia-Pacífico ya ha dejado una señal clara de esa incomodidad. Los principales índices pasaron de ganancias a pérdidas en un entorno de fuerte volatilidad, mostrando que la incertidumbre sobre la guerra sigue pesando sobre el sentimiento inversor.
Eso encaja con lo que estamos viendo desde hace semanas: cualquier intento de recuperación en bolsa queda rápidamente condicionado por el conflicto, el petróleo y la posibilidad de una escalada más amplia. El mercado no está en modo convicción; está en modo reacción.
Los PMI, bajo vigilancia como termómetro económico
Más allá del ruido geopolítico, los inversores también seguirán los PMI manufactureros de marzo en Reino Unido y en la eurozona. No serán la referencia principal del día, pero sí pueden ofrecer una primera pista sobre el impacto que la guerra con Irán empieza a tener en la economía europea.
En otras circunstancias, estos datos tendrían una relevancia mayor. Hoy, sin embargo, sirven sobre todo como complemento de contexto. El mercado ya ha decidido qué variable manda: Ormuz, el petróleo y el siguiente movimiento de Washington.