El escenario optimista de Wells Fargo prevé un precio de 8.000 dólares por onza.

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Capitalbolsa | 17 abr, 2026 11:00
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Puntos clave

  • Wells Fargo plantea un escenario alcista extremo para el oro, con un posible objetivo de 8.000 dólares por onza en 2027.
  • La tesis se apoya en el llamado debasement trade, es decir, la pérdida de atractivo de las divisas fiduciarias frente al metal precioso.
  • Tras la corrección reciente, el banco considera que el oro vuelve a acercarse a una zona de valor razonable desde la que podría reanudar su subida.

El oro vuelve a situarse en el centro del debate estratégico en Wall Street. Según un análisis de Wells Fargo Securities, el metal precioso podría alcanzar un escenario alcista de nada menos que 8.000 dólares por onza en 2027, una previsión que, aunque extrema, refleja hasta qué punto algunas firmas siguen viendo recorrido en uno de los activos más vigilados del mercado.

La tesis del banco se apoya en lo que denomina “debasement trade”, una idea que gira en torno al deterioro relativo del valor de las monedas fiduciarias y al desplazamiento progresivo de parte de la demanda hacia activos considerados más neutrales o más resistentes a largo plazo, como el propio oro. Después del fuerte ajuste sufrido el mes pasado, Wells Fargo cree que el metal se ha acercado otra vez a una zona compatible con su valor teórico.

De la corrección al escenario de rebote estructural

El contexto reciente no ha sido sencillo para el metal. Tras convertirse en una de las apuestas de mayor impulso del año, el oro sufrió una caída importante el mes pasado coincidiendo con el arranque de la guerra entre Estados Unidos e Irán. En marzo, los futuros llegaron a dejarse cerca de un 11%, su peor mes desde junio de 2013.

Pese a ello, la firma considera que esa corrección no destruye la tesis de fondo. Más bien al contrario: la aproxima de nuevo a niveles desde los que el activo puede reconstruir tramo alcista. Según expone Ohsung Kwon, estratega jefe de renta variable de Wells Fargo Securities, el oro estaría ahora más cerca de un valor razonable de 4.500 dólares por onza, mientras varios factores apuntan a que el proceso de depreciación relativa de las divisas aún no ha terminado.

La clave de la tesis no está en el ruido de corto plazo, sino en la idea de que el sistema monetario sigue empujando a muchos bancos centrales e inversores a buscar refugio fuera de las divisas tradicionales.

El escenario alcista de 8.000 dólares

Wells Fargo sostiene que cuatro de cada cinco escenarios económicos que maneja apuntan a una mayor depreciación monetaria relativa, lo que podría impulsar al oro hasta los 8.000 dólares por onza de aquí a 2027. Teniendo en cuenta que el metal cotiza cerca de los 4.800 dólares, ese escenario implicaría un potencial de subida superior al 66%.

No obstante, el banco también contempla un caso adverso. En su escenario bajista, el oro retrocedería hasta los 4.000 dólares a finales de 2027, lo que supondría una caída aproximada del 17% desde niveles actuales. Es decir, incluso en la visión menos optimista, Wells Fargo no está dibujando un desplome severo, sino una corrección relativamente limitada frente al potencial que atribuye al caso alcista.

Una tesis basada en ciclos largos de depreciación

Para justificar esta visión, Kwon recurre a la relación entre la masa monetaria M2 y el precio del oro, una métrica que utiliza para identificar los llamados ciclos de depreciación monetaria. Según su análisis, el ciclo actual comenzó en 2022, impulsado por la invasión rusa de Ucrania y por el endurecimiento monetario de Estados Unidos, factores que llevaron a muchos bancos centrales a incrementar sus compras de oro.

El estratega sitúa este episodio como el cuarto gran ciclo de este tipo en la historia moderna. Los anteriores habrían coincidido con momentos tan relevantes como la Gran Depresión, el shock de Nixon y la posterior estanflación, o el ciclo de tensión de los años 2000 entre la guerra contra el terrorismo y la gran crisis financiera. Según sus cálculos, estos procesos duran de media unos 8,5 años, y el actual, con solo 3,5 años transcurridos, ni siquiera habría alcanzado aún su ecuador.

Qué nos dice realmente esta previsión

Más allá del titular impactante, la tesis de Wells Fargo deja una idea de fondo bastante clara: el oro ya no se analiza solo como refugio ante shocks puntuales, sino como una pieza central dentro de una visión más amplia sobre el desgaste del sistema monetario y la búsqueda global de activos de reserva alternativos. El objetivo de 8.000 dólares puede parecer agresivo, y lo es, pero lo verdaderamente relevante es que cada vez más análisis estratégicos colocan al oro en el centro de la conversación de largo plazo.

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