Federated Hermes apuesta por un posicionamiento defensivo
Katy Glass, codirectora de High Yield nacional
¿Cuál es tu perspectiva para 2026?
En nuestra opinión, un año de recorte de cupones es probablemente el mejor escenario posible para 2026, con un riesgo elevado de que la ampliación de los diferenciales ante el debilitamiento de la coyuntura económica genere un resultado «cupón negativo».
Cabe señalar que gran parte de los préstamos de mayor riesgo se han desplazado a los mercados de préstamos bancarios y de crédito privado, donde han comenzado a aparecer algunas fisuras muy notorias.
El mercado laboral será un área clave a tener en cuenta en 2026 para garantizar que la economía pueda mantenerse en el buen camino. Por otro lado, la economía se está beneficiando de los efectos favorables de la riqueza del mercado bursátil y del aumento del valor de las viviendas. Los consumidores con ingresos más altos son compradores entusiastas, mientras que los de ingresos más bajos son más reservados. Moody's informa de que el 10 % más rico de los estadounidenses representa la mitad del gasto total de los consumidores, por lo que, mientras los bolsillos de este grupo sigan abiertos, la economía contará con un cierto nivel de apoyo.
¿Cuáles son tus opiniones contrarias de cara al 2026?
Los datos de Morningstar indican que el mercado de alto rendimiento ha registrado entradas de casi 18 000 millones de dólares estadounidenses hasta finales de septiembre. De esa cantidad, menos de 2500 millones de dólares estadounidenses se han destinado a productos activos. Si la tendencia cambia y el dinero sale del mercado de alto rendimiento, habrá que estar atentos, ya que los productos pasivos se verán obligados a vender.
En cuanto a las valoraciones, el mercado estadounidense de alto rendimiento está ajustado en términos de diferenciales. El «alto» rendimiento proviene de los bonos del Tesoro estadounidense, y no del diferencial incremental que los participantes en el mercado esperan obtener a cambio de asumir el riesgo crediticio de los bonos basura.
Durante el mes de octubre, observamos un ligero aumento del diferencial hasta los 336 puntos básicos por encima de los bonos del Tesoro , lo que sigue estando muy por debajo de la media histórica de unos 468 puntos básicos. En el momento de redactar este informe, no hay visibilidad sobre algunas estadísticas económicas clave. A medida que se vaya aclarando la situación, es posible que se produzca una nueva revalorización del riesgo.
En resumen, los diferenciales de alto rendimiento nos obligan a asumir que las condiciones son más benignas de lo habitual. En esencia, estas restricciones limitan el potencial alcista y exponen a los inversores desprevenidos a un riesgo significativo, en caso de que las condiciones se deterioren. Con los recientes titulares sobre créditos problemáticos, seguimos creyendo que es apropiada una postura cautelosa, y que el posicionamiento defensivo se verá recompensado cuando los diferenciales se amplíen. La valoración es siempre una herramienta terrible para medir el momento oportuno. Pero la historia ha demostrado que, cuando los diferenciales se amplían, el movimiento es rápido y doloroso.