El Mercado está experimentando un momento de "Saltar el Tiburón"
- El mercado cotiza con valoraciones extremas, impulsado por la fiebre de la inteligencia artificial.
- La salida a bolsa de SpaceX refuerza las señales de euforia, con múltiplos muy superiores a los de otras tecnológicas.
- El fuerte gasto en centros de datos, deuda y compromisos fuera de balance eleva el riesgo del ecosistema de IA.
El mercado estadounidense podría estar acercándose a un momento de exceso difícil de ignorar. Según Bret Jensen, de Seeking Alpha, las bolsas cotizan en niveles de valoración muy elevados, alimentadas por la narrativa de la inteligencia artificial, el enorme gasto de las grandes tecnológicas y el entusiasmo desatado por nuevas salidas a bolsa como la de SpaceX.
Jensen no sostiene que las valoraciones extremas sean por sí solas el detonante de una caída, pero sí recuerda que, cuando una burbuja estalla, esos niveles suelen determinar la magnitud del ajuste posterior. El precedente más evidente fue el estallido de internet a partir del año 2000, cuando el Nasdaq llegó a perder cerca del 80% desde máximos.
SpaceX, símbolo del exceso de valoración
El autor sitúa la OPV de SpaceX como una posible señal de euforia. La compañía protagonizó la mayor salida a bolsa de la historia de Estados Unidos y cerró su primera sesión con una capitalización superior a los 2,1 billones de dólares, pese a haber registrado pérdidas cercanas a 5.000 millones en 2025 sobre ingresos de unos 18.700 millones.
Eso implica un múltiplo precio/ventas cercano a 113 veces, una cifra que hace que incluso Tesla parezca razonablemente valorada en comparación. El problema no es solo la calidad del negocio, sino la cantidad de crecimiento futuro que el mercado ya está descontando.
La IA exige una financiación masiva
El segundo gran foco de riesgo está en los hiperescaladores, que están elevando de forma agresiva su inversión en centros de datos para IA. Alphabet, Oracle y otras grandes tecnológicas están recurriendo a deuda, ampliaciones de capital y estructuras financieras complejas para sostener ese gasto.
Oracle, por ejemplo, prevé un fuerte aumento del capex en su ejercicio fiscal 2027 tras haber generado flujo de caja libre negativo en el ejercicio anterior. Además, parte relevante de los compromisos ligados a infraestructura de IA se está canalizando fuera de balance mediante vehículos especiales, compras comprometidas y futuros arrendamientos de centros de datos.
El eslabón débil: OpenAI y Anthropic
Jensen también apunta a un riesgo circular: una parte significativa de la capacidad de computación que están construyendo las grandes tecnológicas depende de la demanda futura de compañías como OpenAI y Anthropic, que aún no están cerca de ser rentables.
Si estas empresas no logran escalar ingresos y beneficios al ritmo que exige el mercado, toda la cadena de inversión en IA podría quedar bajo presión. A ello se suma la competencia de modelos chinos más baratos, posibles guerras de precios y dudas sobre la existencia de verdaderos fosos competitivos duraderos.
Una señal incómoda para el mercado
El artículo concluye con dos señales de alerta adicionales: Meta estaría limitando el uso interno de IA para contener costes, mientras que SoftBank no habría conseguido financiación con garantía sobre su participación en OpenAI ni siquiera con un préstamo muy conservador frente al valor teórico de esa posición.
Todo esto ocurre, además, con una prima de riesgo de la renta variable en niveles negativos, una situación históricamente poco habitual. La conclusión de Jensen es que el mercado puede seguir subiendo a corto plazo si mejora el frente geopolítico, pero la estructura de fondo empieza a parecer cada vez más vulnerable.