El mercado sonríe pero las señales de riesgo empiezan a acumularse
Javier Molina, analista de Mercados de eToro
- El deterioro silencioso del empleo empieza a cruzar niveles históricamente recesivos.
- El oro lanza una señal de advertencia poco habitual.
- Las valoraciones son exigentes y el crédito comienza a mostrar tensiones.
El mercado transmite tranquilidad, pero bajo la superficie empiezan a acumularse señales que invitan a la cautela. Como señala el autor, cuando se conectan los datos laborales, el comportamiento del oro, los flujos y las valoraciones, el cuadro es bastante más complejo de lo que sugiere el tono optimista dominante.
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Durante 2025 se habló de un empleo resistente. Sin embargo, las revisiones posteriores han ido corrigiendo sistemáticamente a la baja las cifras iniciales. El promedio móvil de seis meses ya ha perforado niveles que históricamente han coincidido con recesiones en Estados Unidos. El mercado, como apunta el autor, suele reaccionar al titular inicial, pero ignora la revisión silenciosa.
El oro como señal de advertencia
El metal precioso también está enviando un mensaje. Cada vez que ha subido más de un 38% en un año, una recesión o crisis financiera ha aparecido en los siguientes meses. Actualmente el avance ronda el 75%, el mayor desde los años 70. Como explica el autor, el oro no sube porque todo marche bien, sino cuando el sistema detecta tensiones estructurales.
Valoraciones elevadas y flujos prudentes
Acciones, vivienda y oro cotizan simultáneamente en niveles exigentes. No hay grandes activos claramente baratos que actúen como amortiguador. En ciclos anteriores, cuando un segmento estaba inflado, otro ofrecía oportunidad. Hoy la sobrevaloración es más transversal.
Aunque los flujos hacia renta variable continúan, el grueso del dinero se dirige al crédito, buscando yield y carry más que exposición agresiva a beta. En opinión del autor, el mercado parece fuerte por la inercia del flujo pasivo, pero el posicionamiento revela cautela.
Sentimiento optimista, fragilidad latente
Las expectativas de beneficios están en máximos desde 2021 y la liquidez en cartera es reducida. Cuando el consenso es tan sólido, el margen de sorpresa suele desplazarse al lado negativo. Además, la dispersión entre valores es elevada, lo que puede amplificar la volatilidad si aparece un catalizador “risk-off”.
Empiezan también a observarse tensiones en el crédito privado, especialmente en financiación vinculada a infraestructuras de IA. No es un evento sistémico, pero el mercado vigila cualquier restricción de liquidez.
Qué vigilar en los próximos días
El foco inmediato estará en los resultados de Nvidia, claves para evaluar el ritmo de inversión en inteligencia artificial. Más que las cifras, el mercado observará las guías. También presentarán resultados Salesforce, Intuit, Zoom, Home Depot, HP y Berkshire Hathaway.
En el plano macro, la confianza del consumidor, la inflación mayorista y el PMI de Chicago ayudarán a calibrar si el crecimiento sigue desacelerándose. Como concluye el autor, no se trata de anticipar el momento exacto del ajuste, sino de entender que el margen de error es cada vez menor y que la gestión del riesgo pasa a ser central.