La morosidad de la banca española cae a mínimos y refuerza el buen momento del sector
Bankinter
- La morosidad de la banca española baja al 2,69% en febrero, frente al 2,71% anterior.
- El saldo de créditos dudosos cae un 15,7% interanual, hasta 32.961 millones de euros.
- Bankinter mantiene una visión positiva del sector y prefiere Santander, BBVA y CaixaBank.
La banca española continúa mostrando una mejora clara en sus indicadores de calidad crediticia. Según los datos del Banco de España recogidos por Bankinter, la tasa de morosidad del sector bajó en febrero hasta el 2,69%, frente al 2,71% del mes anterior y al 3,32% registrado en diciembre de 2024.
La lectura es positiva porque confirma que el deterioro crediticio sigue contenido, incluso en un entorno de tipos todavía exigente y con mayor incertidumbre macroeconómica. El dato refuerza la idea de que el sistema bancario español llega a 2026 con una posición sólida en balance, rentabilidad y calidad de activos.
Menos dudosos y más crédito
La mejora de la morosidad se explica por dos factores principales. Por un lado, el saldo de créditos dudosos descendió hasta 32.961 millones de euros, lo que supone una caída del 15,7% interanual. Por otro, el stock de crédito creció un 3,74%, por encima del 3,59% registrado en diciembre de 2025.
Esta combinación es especialmente favorable: no solo bajan los préstamos problemáticos, sino que además aumenta la actividad crediticia. En términos de ciclo bancario, es una señal relevante porque permite mejorar volúmenes sin sacrificar calidad de balance.
El dato importante no es solo que la morosidad baje. Lo relevante es que lo hace al mismo tiempo que el crédito crece, lo que indica una mejora sana de la actividad y no una simple contracción del balance.
Calidad crediticia en niveles históricamente buenos
Bankinter destaca que el saldo de dudosos se sitúa por debajo de referencias relevantes. Es inferior tanto a la media mensual de los últimos doce meses, situada en 35.781 millones de euros, como a la media de los últimos cinco años, de 42.033 millones.
La tasa de morosidad, en el 2,69%, se mantiene también en niveles históricamente bajos frente a la media del periodo 2021-2025, situada en el 3,48%. Esta mejora se apoya en tres pilares: buen comportamiento del empleo, actividad económica resistente y bajo endeudamiento del sector privado.
Para el sector bancario, esta combinación es muy importante. Una morosidad baja reduce las necesidades de provisiones, limita el coste del riesgo y ayuda a sostener la rentabilidad sobre capital.
Coste del riesgo bajo para 2026
La evolución reciente invita a pensar que el coste del riesgo seguirá contenido en 2026. La caída del saldo de dudosos, unos tipos de interés inferiores a los de 2025 y una mayor demanda de crédito crean un entorno favorable para los márgenes y la rentabilidad del sector.
Este punto es clave porque uno de los principales riesgos para la banca, después de varios años de fuerte mejora de resultados, era que el final del ciclo de tipos altos viniera acompañado de mayor morosidad. Por ahora, los datos no apuntan en esa dirección.
La banca española sigue en una fase cómoda del ciclo: buena rentabilidad, balances saneados, liquidez sólida, solvencia adecuada y morosidad en niveles bajos. El riesgo principal no está hoy en la calidad del crédito, sino en la evolución futura de márgenes si los tipos bajan más de lo previsto.
Valoraciones razonables y remuneración atractiva
Bankinter considera que el sector mantiene sólidos fundamentales. La banca española combina buenos resultados, actividad resistente, rentabilidad elevada y unos índices de calidad crediticia favorables. Además, los múltiplos de valoración siguen siendo razonables, con rangos estimados de precio sobre valor contable tangible 2026 en torno a 1,1/2,0 veces.
La remuneración al accionista continúa siendo otro elemento de apoyo. El sector ofrece una rentabilidad por dividendo en efectivo superior al 5%, a lo que se suman los programas de recompra de acciones, que elevan el atractivo total para el inversor.
En este contexto, las entidades favoritas de Bankinter son, por este orden, Santander, BBVA y CaixaBank. La firma recuerda que, por motivos de cumplimiento normativo, no puede emitir opinión sobre Bankinter.
Conclusión
El nuevo dato de morosidad refuerza la tesis positiva sobre la banca española. La caída de los dudosos, el crecimiento del crédito y la estabilidad del empleo apuntan a un sector que todavía conserva margen para sostener buenos niveles de rentabilidad en 2026.
La principal lectura para el mercado es que los bancos españoles siguen apoyados por fundamentales sólidos. Mientras la morosidad permanezca contenida y el crédito mantenga dinamismo, el sector puede seguir ofreciendo una combinación atractiva de rentabilidad, dividendos y recompras.