PIMCO alerta: sin innovación radical, la inversión masiva en IA no será rentable
La economista Tiffany Wilding (PIMCO) señala que la inteligencia artificial ya está teniendo un impacto económico real en Estados Unidos, impulsando inversión, crecimiento del PIB y expectativas de valor futuro muy elevadas. La magnitud del despliegue sugiere que el mercado descuenta un escenario extremadamente optimista sobre el potencial de la IA.
La IA ya impulsa la inversión y el PIB en EE. UU.
La inversión asociada a la IA ha añadido alrededor de 1 punto porcentual al crecimiento total de la inversión empresarial en 2025. Según PIMCO, la actividad derivada de la IA ha aportado 0,5 p.p. al PIB en la primera mitad del año, un empuje comparable al boom de la fibra óptica en los años 90. Las empresas anticipan inversiones de varios billones de dólares en los próximos cinco años.
Capacidad para miles de millones de usuarios
Las inversiones actuales permitirían soportar cerca de 4.900 millones de usuarios activos mensuales (MAUs). Incluso con ajustes de eficiencia, 200.000 millones de dólares serían suficientes para una capacidad de 2.000 a 8.000 millones de usuarios. Esto implica que el sector está construyendo bajo supuestos de adopción masiva global o de una presencia importante de usuarios no humanos (bots y agentes).
Las valoraciones actuales parecen asumir que la IA generará nuevos mercados, productos y modelos de negocio, no solo mejoras de eficiencia. Para justificar los niveles de inversión y expectativas, la IA debe traducirse en una innovación verdaderamente transformadora.
Riesgos de financiación, capacidad y regulación
La rápida obsolescencia del hardware exige reinversiones continuas, lo que incrementa la incertidumbre sobre la capacidad del sector para financiar un ciclo tan intensivo. Aunque la financiación actual proviene de bancos, crédito y private equity, no está claro si estas fuentes podrán sostener el ritmo. Además, el sector podría enfrentarse en el futuro a un mayor escrutinio regulatorio y cambios fiscales, lo que afectaría a márgenes y retornos.
Conclusión: se necesitan “grandes ideas” para justificar las valoraciones
PIMCO concluye que la IA es una tecnología de propósito general con capacidad para transformar sectores completos, pero el éxito económico dependerá de su capacidad para generar nuevas vías de creación de valor. La escala de las inversiones exige resultados extraordinarios, y no está claro qué compañías capturarán finalmente ese valor. En un escenario de costes crecientes, desafíos energéticos y posible exceso de capacidad, el mercado debe valorar hasta qué punto la IA podrá cumplir las expectativas actuales.