PGIM desafía al mercado: la Fed podría subir tipos tres veces en 2026
- PGIM espera tres subidas de tipos de la Fed en 2026, frente a un mercado mucho más complaciente.
- La inflación subyacente, el empleo y la resistencia del consumo justificarían una política monetaria más restrictiva.
- Un giro más duro de la Fed presionaría los bonos, el crédito y las valoraciones de renta variable.
La Reserva Federal podría ser bastante más agresiva de lo que actualmente descuentan los mercados. Esa es la tesis de PGIM, que espera tres subidas de tipos de 25 puntos básicos durante 2026, una previsión que se aleja de forma clara del consenso, mucho más inclinado a pensar en tipos estables o, como mucho, en una única subida adicional antes de final de año.
El argumento central de PGIM es que la economía estadounidense sigue mostrando una resistencia mayor de la esperada. La combinación de crecimiento sólido, mercado laboral firme, consumo apoyado por el efecto riqueza y estímulo fiscal mantendría viva la presión inflacionista, obligando a la Fed a actuar de forma preventiva.
La inflación sigue siendo el problema central
Según PGIM, la inflación subyacente medida por el índice de precios de gastos de consumo personal se sitúa en un nivel “preocupantemente alto” del 3,3%. Además, la firma advierte de que algunos indicadores adelantados de presión inflacionista, como los precios de producción, continúan muy firmes.
Un escenario muy distinto al que descuenta el mercado
El contraste con las expectativas actuales es importante. Según las probabilidades reflejadas por CME FedWatch, el mercado asigna una posibilidad relevante a que los tipos se mantengan sin cambios hasta final de año, mientras que el escenario de tres subidas apenas forma parte del consenso inversor.
PGIM, sin embargo, considera que la Fed tendrá que moverse antes de que la inflación vuelva a desanclarse. Eso sí, la firma no anticipa un ciclo largo de endurecimiento: prevé que las subidas sean temporales, con tres recortes en 2027 y un último recorte en 2028, hasta situar el tipo terminal en torno al 3,375%.
Impacto en bonos, crédito y bolsa
Si este escenario se confirma, PGIM espera una mayor presión alcista sobre los rendimientos de la deuda estadounidense. En concreto, estima que el bono del Tesoro a diez años podría avanzar hacia el entorno del 4,60%.
El efecto no se limitaría al mercado de bonos. Un coste del dinero más alto encarecería el crédito, podría presionar la rentabilidad empresarial y favorecer una ampliación de los diferenciales. Para la renta variable, el mensaje es menos cómodo: si la Fed acaba siendo más restrictiva de lo previsto, las valoraciones más exigentes podrían quedar bajo presión.