Morgan Stanley lo tiene claro: todo depende del tono de la Fed
- La Fed no moverá tipos: toda la atención está en el mensaje y en Powell.
- Morgan Stanley espera un “dovish hold”, no una pausa dura.
- El mercado solo descuenta un recorte completo de 25 pb a partir de julio.
La reunión de la Reserva Federal de esta semana llega con un guion prácticamente escrito en lo que respecta a los tipos de interés. El consenso es abrumador y, como subraya Morgan Stanley, el verdadero partido no se juega en la decisión en sí, sino en el lenguaje del comunicado y en cómo Jerome Powell gestione el mensaje en la rueda de prensa posterior.
Tipos en pausa: un resultado prácticamente descontado
Morgan Stanley no espera ninguna sorpresa por parte de la Fed en esta reunión. El banco central mantendría el rango objetivo de los fed funds en el 3,5%-3,75%, en línea con lo que ya descuentan los mercados. De hecho, los futuros sobre tipos muestran una probabilidad cercana al 97% de que no haya cambios esta semana.
Mirando más allá, el mercado solo pone en precio un recorte completo de 25 puntos básicos a partir de julio, mientras que las probabilidades de que llegue en junio rondan actualmente el 75%. Un calendario que encaja bien con la idea de una Fed paciente, pero todavía inclinada hacia una política algo más acomodaticia.
En este contexto, cualquier movimiento inesperado en los tipos sería un auténtico shock. Por eso, para los inversores, el foco está totalmente desplazado hacia los matices del discurso y no hacia la decisión formal.
El mensaje: crecimiento, empleo y sesgo monetario
Según explica Morgan Stanley, el comunicado podría incluir pequeños ajustes, especialmente en la valoración del crecimiento económico. El banco espera que el Comité mejore su diagnóstico sobre la actividad y elimine la referencia a que los riesgos a la baja para el mercado laboral han aumentado.
Al mismo tiempo, la Fed previsiblemente mantendrá la frase clave sobre el “alcance y el momento de los ajustes adicionales”, una fórmula que el mercado interpreta como una señal clara de que el sesgo hacia futuros recortes de tipos sigue vivo. Además, no se anticipan cambios en el programa de compras de letras del Tesoro destinado a mantener niveles “amplios” de reservas en el sistema financiero.
La gran pregunta: ¿pausa dovish o pausa prolongada?
Aquí es donde Morgan Stanley identifica la única cuestión realmente relevante de esta reunión: cómo comunicará Powell la pausa actual. ¿Se tratará de una “pausa dovish”, en la que se siga insistiendo en que el escenario económico justifica más recortes de tipos en el futuro, o empezará a insinuarse una pausa más duradera?
La firma es clara en su expectativa: Powell optará por la primera opción. Es decir, mantendrá un tono acomodaticio, reforzando la idea de que, aunque ahora se esté en pausa, la Fed sigue viendo margen para relajar la política monetaria si la evolución de la economía lo permite.
En definitiva, no será una reunión de grandes titulares en términos de decisión, pero sí puede ser clave para ajustar expectativas. Un Powell demasiado prudente podría enfriar las apuestas de recortes, mientras que un mensaje claramente dovish reforzaría el escenario que hoy domina en el mercado.