El desafío dual al que se enfrenta la Fed

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Capitalbolsa | 10 dic, 2025 19:45
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Puntos clave
  • La Fed afronta un riesgo “a dos bandas”: menos recortes si la economía aguanta, más agresivos si se debilita.
  • El BCE, el Riksbank y, en menor medida, el Norges Bank habrían completado prácticamente su ciclo de bajadas.
  • Europa vuelve a la “normalidad” de inflación, mientras EE. UU. y Noruega no alcanzarán objetivos previsiblemente hasta 2027.

El debate sobre los bancos centrales entra en una nueva fase: en 2025, tanto la Reserva Federal como las principales autoridades monetarias europeas recortaron los tipos de interés, pero el patrón ha sido muy distinto a uno y otro lado del Atlántico. Mientras en Europa el ciclo de bajadas parece haber quedado atrás, en Estados Unidos la sensación es que aún queda camino por recorrer y, sobre todo, muchas más dudas sobre la dirección final.

Europa: un ciclo de recortes prácticamente cerrado


En el caso europeo, el Banco Central Europeo y el Riksbank concentraron sus recortes de tipos en la primera mitad de 2025, en lo que se interpreta ya como el final de su ciclo de flexibilización. La expectativa dominante es que, salvo sorpresa, no se producirán nuevas bajadas en 2026. Por su parte, el Norges Bank inició los recortes algo más tarde, pero también estaría cerca de completar el proceso, con uno o dos recortes adicionales previstos para 2026, probablemente a partir del verano.

La lectura general es que la política monetaria europea dejará de ser un factor de cambio relevante en 2026, ya que el grueso de los ajustes se ha ejecutado y los bancos centrales entran en una fase de espera, monitorizando datos sin grandes giros adicionales.

Estados Unidos: un riesgo claramente bilateral


En Estados Unidos el cuadro es más complejo. El entorno de aranceles ha introducido más incertidumbre sobre el equilibrio entre crecimiento e inflación, al tiempo que se perciben signos de debilitamiento en el mercado laboral mientras la inflación se mantiene incómodamente alta. Los precios de mercado descuentan recortes acumulados cercanos al 1% hasta diciembre de 2026, pero con un importante matiz: ese escenario está sometido a un riesgo “dual”.

Si el crecimiento se mantiene sólido y la inflación no cede lo suficiente, la Fed tendrá margen para aplicar menos recortes de los que el mercado espera. Por el contrario, si la actividad se enfría más de lo previsto, el banco central se vería obligado a recortar tipos de forma más rápida y profunda. Este abanico de posibilidades abre la puerta a una mayor volatilidad en los tipos estadounidenses durante 2026.

La gran incógnita es hasta qué punto esa volatilidad se contagiará a Europa. En 2025, los tipos de los bonos europeos han vivido una de sus fases de menor volatilidad en años, y el escenario base apunta a que los tipos a cinco años en euros, coronas suecas y coronas noruegas seguirán moviéndose en rangos relativamente estrechos.

Inflación: normalización en Europa, retraso en EE. UU. y Noruega


En el plano de precios, la divergencia también es clara. En la zona del euro y en Suecia, la inflación ha retornado en buena medida a niveles próximos a los objetivos, y las expectativas para 2026 se sitúan en torno a esas referencias o incluso algo por debajo. En cambio, en Estados Unidos y Noruega la inflación sigue rondando el 3%, con previsiones que solo contemplan descensos ligeros durante el próximo año.

El escenario central apunta a que no será hasta 2027 cuando la inflación en Estados Unidos y Noruega se acerque de forma más clara a los objetivos oficiales, lo que mantiene a la Fed expuesta a ese riesgo bilateral entre hacer “demasiado poco” y “demasiado tarde”.

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