Ebury señala al dólar como el gran refugio en plena venta de acciones y bonos
- Ebury ve al dólar como uno de los pocos activos refugio reales tras las ventas en bolsa y bonos.
- El fuerte dato de empleo en EE.UU. ha reforzado la idea de que el ciclo de recortes de la Fed puede haber terminado.
- El IPC estadounidense y la reunión del BCE serán las grandes referencias de la semana para divisas y renta fija.
El dólar estadounidense ha recuperado protagonismo como activo refugio en un entorno de ventas simultáneas en renta variable y renta fija. Según Europa Press, Ebury considera que el billete verde se ha consolidado como una de las pocas opciones defensivas disponibles después de que los mercados reaccionaran negativamente al sólido informe de empleo de mayo en Estados Unidos.
La lectura de fondo es clara: el dato laboral ha llevado a los inversores a concluir que el ciclo de recortes de tipos de la Reserva Federal podría haber llegado a su fin. En un mercado bursátil especialmente caro, sobre todo en Estados Unidos, y con poco margen para decepciones, los inversores han optado por recoger beneficios y reducir exposición al riesgo.
El dólar gana cuando fallan otros refugios
La venta simultánea de acciones y bonos ha puesto de manifiesto un problema relevante para los mercados: la escasez de refugios claros. En ese contexto, el dólar ha vuelto a actuar como destino defensivo.
Ebury destaca que ninguna divisa del G10 ha logrado escapar al retroceso frente al dólar. El euro, por ejemplo, se cambiaba este lunes por unos 1,153 dólares, frente a los 1,197 dólares de finales de enero, lo que supone una depreciación cercana al 4% frente al billete verde.
La clave está en que el dólar combina dos atributos que ahora mismo escasean: liquidez y respaldo de unos tipos estadounidenses que pueden mantenerse elevados durante más tiempo.
Ni siquiera el oro ha resistido
El comportamiento del oro refuerza la idea de que el mercado atraviesa una fase inusual. Pese a ser el principal refugio en momentos de inestabilidad geopolítica, el metal precioso no ha logrado mantener su valor.
Según Europa Press, el oro cotizaba este lunes por debajo de los 4.350 dólares por onza, lo que representa una caída superior al 22% desde los cerca de 5.600 dólares alcanzados a finales de enero.
La explicación está en el repunte de los rendimientos reales y en la fortaleza del dólar. Cuando los tipos reales suben, el oro pierde atractivo relativo porque no ofrece cupón ni dividendo.
El IPC de EE.UU., próxima prueba para la Fed
Esta semana, los inversores centrarán su atención en el dato de inflación de mayo en Estados Unidos. El mercado espera otro repunte de la tasa general, impulsado por el traslado de los mayores precios energéticos al consumidor final.
No obstante, el verdadero foco estará en la inflación subyacente, que excluye alimentos y energía. Los inversores en bonos siguen nerviosos tras el fuerte informe laboral de la semana pasada, y una lectura subyacente persistente podría reforzar aún más la presión sobre las rentabilidades.
Si el IPC confirma que la inflación sigue lejos de una trayectoria cómoda hacia el objetivo de la Fed, el dólar podría mantener su ventaja frente al resto de divisas principales.
El BCE también entra en escena
En Europa, la atención estará puesta en la reunión del Banco Central Europeo del jueves. Ebury recuerda que el BCE ya ha anticipado cuidadosamente la primera subida de tipos del ciclo, por lo que el mercado mirará más allá de la decisión inmediata.
La clave estará en las señales de política monetaria que deje Christine Lagarde durante la rueda de prensa. Un tono duro podría dar algo de apoyo al euro, pero también aumentaría la presión sobre bonos y bolsas europeas. Un mensaje más prudente, en cambio, podría limitar el daño sobre activos de riesgo, aunque mantendría al euro vulnerable frente al dólar.
Para el mercado de divisas, la semana gira en torno a una pregunta: si la Fed se queda más restrictiva que el BCE, el dólar seguirá teniendo ventaja relativa.
Lectura para mercado
El dólar vuelve a imponerse porque ofrece refugio en un entorno en el que ni los bonos ni el oro han funcionado plenamente como protección. La combinación de empleo sólido, tipos altos durante más tiempo y aversión al riesgo mantiene la demanda de billete verde.
El riesgo para esta lectura estaría en un IPC estadounidense más débil de lo esperado o en un BCE mucho más agresivo de lo previsto. Mientras eso no ocurra, el dólar seguirá siendo el activo defensivo dominante en el mercado de divisas.
Conclusión: Ebury refuerza la idea de que, en una fase de ventas masivas en acciones y bonos, el dólar se mantiene como el refugio más claro. La inflación de EE.UU. y el mensaje del BCE decidirán si esa fortaleza continúa o empieza a moderarse.