Sin IA ni data centers, EE. UU. rozaría la recesión: el mercado ajusta expectativas antes de conocer los nuevos datos.

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Capitalbolsa | 17 nov, 2025 09:34
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La semana arranca con un mercado que sigue digiriendo dos frentes simultáneos: el enfriamiento visible del “trade” de inteligencia artificial y la inminente publicación del gran bloque de datos macro estadounidenses retrasados por el cierre más largo de la historia del Gobierno federal.

Según destaca Vivien Lou Chen, ambos factores podrían generar un inicio de semana complicado para los inversores, con más preguntas que respuestas sobre la dirección del mercado.

El jueves pasado, las bolsas sufrieron la peor sesión en más de un mes, pese a la reapertura del Gobierno. Aunque el viernes hubo cierto respiro, el sentimiento quedó tocado. La gran incógnita ahora es si esa venta masiva fue un episodio puntual o el comienzo de un giro más profundo en el ánimo inversor. La autora recuerda que la falta de datos recientes —especialmente los vinculados al empleo y a la inflación— complica la lectura del ciclo justo cuando se acerca la reunión de la Fed del 9 y 10 de diciembre.

El dato estrella llegará este jueves, cuando por fin se publique el informe oficial de empleo de septiembre, más de un mes después de lo previsto. Sin embargo, como apunta Chen, su impacto podría ser menor que en otras ocasiones porque apenas unos días después se conocerá el dato de noviembre, clave para la reunión de la Fed. En cambio, algunos analistas advierten de un riesgo diferente: que cualquier señal débil se interprete como confirmación de que la economía se enfría, independientemente de que las cifras lleguen con retraso.

David Russell, citado por Chen, va más allá y señala que, sin las inversiones masivas en IA y centros de datos, la economía estadounidense estaría ya cerca de una recesión. El mercado, añade, podría empezar a descontar una ralentización de esas inversiones antes incluso de que aparezca en los datos oficiales.

En paralelo, se ha producido una rotación clara hacia valores de corte más defensivo y orientados a valoración, lo que la semana pasada llevó al Dow Jones a marcar un nuevo máximo histórico por encima de los 48.000 puntos. Un movimiento que, como recuerda Chen, también refleja un cambio de preferencias: más valor y menos crecimiento mientras se aclara el panorama macro.

Todo ello sucede mientras las expectativas de un recorte de tipos en diciembre se han enfriado con fuerza. Las bolsas reaccionaron con brusquedad el jueves cuando el mercado rebajó esa probabilidad, y la sesión del viernes no logró revertir el daño. Para Jim Baird, otro de los expertos citados por Chen, es un momento para mantener disciplina y no sobrerreaccionar: los inversores deben ceñirse a su asignación estratégica y evitar asumir más riesgo del necesario ante un panorama incierto.

A este entorno se suma un elemento adicional: el retraso del IPC de octubre y la posible ausencia del dato de desempleo completo del mismo mes. De momento, los indicadores privados —como ADP o Challenger— ya muestran un mercado laboral más frágil, lo que aumentará la sensibilidad del mercado ante cualquier dato débil que se publique en los próximos días.

El único gran dato gubernamental que se conoció durante el cierre fue el IPC de septiembre, que mostró un repunte hasta el 3% interanual. Para Vivien Lou Chen, esa cifra bastó para mantener vivas las dudas sobre la persistencia de la inflación, justo cuando el mercado había recuperado la euforia en torno al posible giro dovish de la Fed.

En definitiva, el mercado entra en una semana decisiva con tres grandes interrogantes:

  • la fiabilidad de los datos que están por venir,
  • la resistencia del “trade” de inteligencia artificial,
  • y la posibilidad de que la Fed vuelva a enfriar las expectativas del mercado.

Una combinación explosiva para un mercado que, más que respuestas, parece prepararse para más volatilidad.

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