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Capitalbolsa | 12 ene, 2026 10:10
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El analista Leo Nelissen advierte que el actual dominio de las grandes tecnológicas en el S&P 500 ha alcanzado niveles históricos. Según su estudio, los siete gigantes —Apple, Microsoft, Nvidia, Alphabet, Amazon, Meta y Tesla— concentran ya más del 35% del índice, una cifra que convierte la diversificación en una necesidad más que en una opción.

Nelissen recuerda que, históricamente, los periodos de fuerte concentración han anticipado mejores resultados para las estrategias de igual ponderación frente a las tradicionales de ponderación por capitalización, como el ETF SPY. De hecho, los datos de Schroders que cita en su informe muestran que cuando el peso de las diez mayores compañías supera el 20% del S&P 500, los cinco años siguientes suelen premiar a las carteras más diversificadas.

Aun así, el propio autor reconoce que el fenómeno de la inteligencia artificial ha distorsionado esta relación. Desde que la IA se masificó a partir de 2022, el capital se ha concentrado con fuerza en las tecnológicas que lideran la inversión en centros de datos y chips, lo que ha relegado a sectores como energía, transporte o manufacturas.

Nelissen subraya, no obstante, que este desequilibrio no puede prolongarse indefinidamente. Las valoraciones actuales del índice, cercanas a los niveles más altos de su historia ajustados por ciclo, dejan poco margen de error. En sus palabras, “el riesgo/recompensa empieza a girar de nuevo hacia la diversificación”.

El analista mantiene su exposición selectiva a las grandes tecnológicas —sobre todo Amazon y Alphabet—, pero advierte que el mercado está entrando en una etapa propicia para los sectores infravalorados. Energía, industriales y transporte podrían ser los grandes beneficiados si la rotación hacia un crecimiento más cíclico se confirma.

En conclusión, Nelissen insiste en que no se trata de abandonar la tecnología, sino de recuperar el equilibrio. Mantener posiciones en Big Tech, pero ampliar la exposición hacia compañías sólidas fuera del núcleo del S&P 500, puede ofrecer el mejor binomio rentabilidad-riesgo para los próximos años.

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