BME aclara que el desplome inicial del Ibex se debió a un fallo de cotización

CapitalBolsa
Capitalbolsa | 30 abr, 2026 09:58 - Actualizado: 09:57
ibexcb35t1
Puntos clave
  • BME atribuye a un fallo de cotización las caídas superiores al 5% que mostraban algunas pantallas del Ibex 35.
  • El error afectaría solo al dato global del índice, no a la negociación normal de las acciones.
  • Los futuros limitaban el descenso real del mercado a cerca del 1%.

La fuerte caída que algunas pantallas atribuían al Ibex 35 en la apertura no reflejaba la situación real del mercado. Según trasladaron fuentes de BME a Europa Press, se trataba de un fallo en la cotización del índice que estaba mostrando descensos mucho más abultados de los reales.

El operador bursátil, participado por SIX, explicó que estaba analizando la incidencia. El problema afectaría únicamente a la cotización global del selectivo, mientras que las acciones individuales seguían negociándose con normalidad.

La caída del índice no era real

A las 9:40 horas, los datos de las pantallas de BME reflejaban una caída del Ibex superior al 5%. Sin embargo, esa lectura no coincidía con el comportamiento de los contratos de futuros, que situaban el descenso del mercado en torno al 1%.

La diferencia entre ambos datos apuntaba a una anomalía técnica en el cálculo o difusión del índice, no a un desplome efectivo de la bolsa española. Por tanto, la lectura correcta es que el mercado estaba cayendo, pero no en la magnitud extrema que mostraba inicialmente el Ibex 35.

La clave es no confundir una incidencia técnica con una venta masiva real: los valores seguían cruzándose con normalidad y los futuros apuntaban a una caída mucho más moderada.

Los valores sí cotizaban con normalidad

Según la información disponible, la incidencia no afectaba a la negociación de los componentes del índice. Las acciones continuaban operando de forma ordinaria, aunque dentro de un contexto de mercado negativo por el repunte del petróleo, la tensión geopolítica y la cautela ante los bancos centrales.

Entre los descensos más destacados figuraban Cellnex, con una caída cercana al 3,5%, Mapfre, con un retroceso de alrededor del 2,6%, y Banco Santander, que cedía cerca del 2,4%. En el caso de Santander, además, la acción cotizaba ya ex dividendo, lo que explica parte del ajuste.

Una apertura negativa, pero no de pánico

La sesión seguía siendo negativa para la renta variable española, pero el mensaje cambia de forma importante. No era una apertura de desplome del 5% o 6%, sino una caída más razonable en torno al 1%, coherente con el tono general de los mercados europeos.

El contexto sigue siendo delicado: petróleo elevado, tensión en Oriente Medio, decisiones del BCE y del Banco de Inglaterra, y una jornada cargada de resultados empresariales. Pero la magnitud inicial atribuida al Ibex respondía a un problema técnico, no a una venta generalizada de esa intensidad.

Para el inversor, la conclusión es clara: el Ibex estaba bajo presión, pero no sufriendo el desplome que indicaban algunas pantallas en los primeros compases.

En conjunto, la noticia corrige la lectura inicial de mercado. La bolsa española abría en rojo, como el resto de Europa, pero las caídas extremas superiores al 5% respondían a un fallo en la cotización global del índice. La negociación de los valores se mantenía operativa y el ajuste real era sensiblemente menor.

contador