Los bonos suben tras el acuerdo con Irán: el mercado enfría el miedo a más tipos
- La rentabilidad de los bonos del Tesoro estadounidense cae tras el acuerdo preliminar entre EE.UU. e Irán.
- El desplome del petróleo reduce las expectativas de inflación y enfría el temor a nuevas subidas de tipos.
- El mercado espera que la Fed mantenga los tipos sin cambios, pero vigilará el primer mensaje de Kevin Warsh.
Las rentabilidades de los bonos del Tesoro estadounidense caen este lunes después de que el anuncio de un acuerdo preliminar de paz entre Washington y Teherán haya llevado a los inversores a revisar sus expectativas sobre inflación y tipos de interés. Según CNBC, el movimiento refleja una lectura inmediata: si baja la tensión en Oriente Próximo y retrocede el petróleo, también disminuye la presión inflacionista que podría obligar a la Reserva Federal a endurecer más su política monetaria.
La rentabilidad del bono estadounidense a 10 años, referencia clave para el coste de financiación del Gobierno de EE.UU., bajaba más de 3 puntos básicos, hasta el entorno del 4,447%. El rendimiento del bono a 2 años, más sensible a las expectativas sobre la Fed, cedía 4 puntos básicos, hasta el 4,045%. Por su parte, el bono a 30 años retrocedía cerca de 3 puntos básicos, hasta aproximadamente el 4,94%.
El petróleo cambia la lectura sobre inflación
El catalizador principal ha sido el anuncio de Donald Trump, quien afirmó que el acuerdo con Irán estaba “completo”. Además, el primer ministro de Pakistán, Shehbaz Sharif, señaló que la firma oficial tendría lugar el viernes en Suiza. Según CNBC, Trump también autorizó la reapertura del estrecho de Ormuz, lo que provocó una fuerte caída del crudo estadounidense, cercana al 5%.
Para el mercado de bonos, este punto es relevante. El petróleo había sido uno de los grandes factores de presión sobre la inflación en las últimas semanas. Si el acuerdo reduce el riesgo de interrupciones en el suministro energético, la Fed tendría menos razones para contemplar nuevas subidas de tipos.
La Fed, en el centro de la semana
Los inversores también estarán pendientes esta semana de los datos de vivienda y ventas minoristas, además de la reunión de política monetaria de la Reserva Federal. Según la herramienta FedWatch de CME citada por CNBC, los futuros sobre fondos federales asignan una probabilidad superior al 98% a que la Fed mantenga los tipos sin cambios.
Michael Landsberg, director de inversiones de Landsberg Bennett Private Wealth Management, considera que, tras el reciente repunte de la inflación, la decisión monetaria del miércoles debería ser poco relevante en términos de cambios de tipos. El verdadero foco estará en la primera rueda de prensa de Kevin Warsh como presidente de la Fed.
El mercado quiere comprobar qué tipo de comunicador será Warsh, cuánto detalle ofrecerá y hasta qué punto mantendrá una línea independiente en un contexto de fuerte presión política. Su tono sobre inflación, petróleo, empleo y crecimiento puede ser más importante que la propia decisión de tipos.
Bonos al alza, rentabilidades a la baja
La caída de las rentabilidades implica una subida del precio de los bonos, ya que ambos se mueven en sentido contrario. El movimiento sugiere que los inversores están reduciendo parcialmente el escenario de tipos más altos durante más tiempo, aunque sin descartarlo por completo.
La situación sigue siendo frágil. El acuerdo llega después de nuevos intercambios de fuego entre Israel y Hezbollah, lo que recuerda que el alto el fuego continúa siendo vulnerable. Si la tensión regional vuelve a escalar o el crudo recupera terreno, el mercado podría revisar de nuevo sus expectativas de inflación y tipos.
En conjunto, el acuerdo entre EE.UU. e Irán ha dado apoyo a los bonos y ha reducido la presión sobre las rentabilidades. Pero el debate de fondo sigue abierto: si la inflación subyacente se mantiene elevada y la economía estadounidense continúa resistiendo, la Fed difícilmente podrá transmitir un mensaje claramente dovish. La rueda de prensa de Warsh será, por tanto, la verdadera prueba de la semana.