Jim Cramer afirma que los inversores están cometiendo un error con los gigantes tecnológicos multimillonarios.
- Jim Cramer cree que el mercado está tratando injustamente a los grandes gigantes tecnológicos como un bloque homogéneo.
- Considera que la monetización de la inteligencia artificial podría desencadenar una fuerte recuperación.
- Meta y Alphabet son dos de las compañías donde ve más valor del que actualmente reconoce Wall Street.
Jim Cramer considera que los inversores están cometiendo un error al analizar conjuntamente a las grandes compañías tecnológicas que forman los denominados “Siete Magníficos”. A su juicio, el mercado está tratando a estas empresas como si tuvieran los mismos negocios, riesgos y estrategias de inteligencia artificial, cuando en realidad sus modelos son muy diferentes.
El presentador de Mad Money mantiene su apuesta por los gigantes tecnológicos pese a que muchas de estas acciones han ofrecido un comportamiento más débil durante 2026, después de haber liderado las bolsas durante buena parte del auge de la inteligencia artificial generativa.
La clave será demostrar que la IA genera beneficios
Cramer cree que el principal catalizador llegará cuando una de estas compañías pueda demostrar claramente que sus inversiones en inteligencia artificial están comenzando a traducirse en mayores ingresos, beneficios o mejores previsiones.
En ese momento, señala, el mercado podría reaccionar con una fuerte subida no solo en esa empresa, sino también en el conjunto de las grandes tecnológicas, ya que los inversores tenderían a extrapolar el éxito de una de ellas al resto del grupo.
Su argumento es que, hasta ahora, el mercado se ha centrado sobre todo en el elevado gasto de capital necesario para desarrollar centros de datos, chips y capacidad de computación. Sin embargo, todavía no ha otorgado suficiente valor al potencial de retorno que estas inversiones podrían generar.
Meta y su apuesta por infraestructura propia
Uno de los ejemplos destacados por Cramer es Meta. La compañía prepara el lanzamiento de su propio chip de inteligencia artificial y continúa ampliando su capacidad de computación.
El mercado ha interpretado inicialmente estas iniciativas como una señal de que el gasto de capital seguirá siendo elevado durante más tiempo. Sin embargo, Cramer considera que los inversores podrían estar infravalorando la visión estratégica de Mark Zuckerberg.
Meta también estaría explorando nuevas vías de negocio relacionadas con la venta de capacidad informática, un mercado actualmente dominado por Amazon, Alphabet y Microsoft.
Aunque competir directamente con estos gigantes no será sencillo, Cramer recuerda que Zuckerberg ha demostrado en repetidas ocasiones capacidad para ejecutar cambios estratégicos importantes y convertir inversiones inicialmente cuestionadas en negocios rentables.
Alphabet, más allá de la amenaza de ChatGPT
Cramer también considera que el mercado está siendo demasiado negativo con Alphabet.
Los inversores se concentran en el elevado gasto en inteligencia artificial y en la amenaza competitiva de ChatGPT, Claude y otros asistentes, pero estarían ignorando el valor de activos como YouTube, Waymo y el propio ecosistema publicitario de Google.
La preocupación sobre una posible erosión del negocio de búsquedas es legítima, pero Cramer cree que Alphabet dispone de activos, datos, infraestructura y capacidad financiera suficientes para adaptarse al nuevo entorno.
El problema de tratar a los Siete Magníficos como una sola operación
Alphabet, Amazon, Apple, Meta, Microsoft, Nvidia y Tesla suelen cotizar como un bloque, de manera que la debilidad de una compañía puede arrastrar al resto.
Cramer considera que esta correlación está provocando errores de valoración, porque las estrategias de inteligencia artificial, la exposición al ciclo económico y la capacidad de generar caja son muy distintas entre ellas.
Nvidia depende principalmente de la demanda de aceleradores y centros de datos. Microsoft, Amazon y Alphabet compiten en servicios de nube. Meta utiliza la IA para mejorar la publicidad y construir nuevas plataformas, mientras que Apple y Tesla presentan dinámicas completamente diferentes.
Por ello, el inversor debería evaluar cada compañía por separado en lugar de asumir que todas ofrecen la misma oportunidad o enfrentan los mismos riesgos.
La tesis de Cramer
La postura de Jim Cramer es claramente favorable a mantener exposición a las grandes tecnológicas, incluso aunque su comportamiento bursátil reciente haya sido decepcionante.
Su visión se basa en que el mercado está penalizando el gasto actual sin valorar adecuadamente los beneficios futuros. En cuanto una de estas compañías eleve previsiones gracias a productos o servicios de inteligencia artificial, podría producirse una revisión generalizada de las valoraciones.
La principal conclusión es que los inversores podrían estar cometiendo un error al abandonar estas acciones justo antes de que comiencen a demostrar el retorno económico de sus enormes inversiones en IA.