"Cautela a la hora de invertir en renta fija o metales preciosos"
Pedro del Pozo (Mutualidad)
Una primera mirada, de manera agregada, al tipo de activos que, por valoración, merecen más la pena en este entorno de mercados, nos lleva a ser muy cautos a la hora de aconsejar invertir en renta variable o metales preciosos, singularmente en oro.
Esto no significa que no puedan seguir subiendo: significa que las condiciones macro y financieras para que ocurra esto son muy específicas. Concretamente, hablamos de crecimiento moderado, e inflación y tipos de interés en contención, dentro de un entorno geopolítico complejo. Es decir el escenario actual. No obstante, cualquier variación de este escenario -y es fácil que esto ocurra- movería la valoración de los activos lo que, en suma, convierte los riesgos a la baja en más poderosos que los riesgos al alza. Todo ello, muy matizable por sectores y zonas geográficas, naturalmente.
En ese contexto, la renta fija se revela como una alternativa razonable, siempre que el perfil del inversor lo permita. Conviene centrarse en la renta fija de calidad, bien deuda pública o bien bonos privados con rating “grado de inversión”, dado que los reducidos diferenciales de crédito no pagan adecuadamente el riesgo que supone una calificación “high yield”. En ese sentido, también resulta conveniente tener cuidado con las duraciones, salvo que el inversor tenga ánimo y capacidad para mantener los bonos hasta el vencimiento. En este entorno, los productos de vencimiento conocido, que pueden admitir distintos formatos (fondos, producto asegurador, etc.), pero cuyo subyacente es una cartera diversificada de bonos, pueden resultar particularmente atractivos., especialmente para los perfiles más conservadores.