Elon Musk afirma que SpaceX no necesita "magia" para instalar centros de datos de IA en el espacio.

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Capitalbolsa | 09 jun, 2026 19:30
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Puntos clave

  • SpaceX plantea crear centros de datos de inteligencia artificial en órbita, alimentados por energía solar.
  • Elon Musk asegura que no se trata de un problema tecnológico “especialmente difícil” para la compañía.
  • El proyecto forma parte de la tesis de crecimiento con la que SpaceX busca una valoración de 1,75 billones de dólares en su salida a bolsa.

SpaceX ha ofrecido nuevos detalles sobre uno de los proyectos más ambiciosos ligados a su futura salida a bolsa: la construcción de centros de datos de inteligencia artificial en el espacio. Según MarketWatch, Elon Musk y otros directivos de la compañía explicaron que el objetivo es desplegar satélites capaces de procesar cargas de IA utilizando energía solar en órbita.

La idea responde a uno de los grandes cuellos de botella del sector: la enorme demanda energética de la inteligencia artificial. SpaceX sostiene que el crecimiento del mercado de IA podría verse limitado por la incapacidad de la Tierra para escalar con rapidez la generación eléctrica necesaria.

Satélites conectados por láser

Elon Musk presentó una versión preliminar de lo que podría ser el primer satélite de IA de SpaceX. Estos satélites podrían conectarse entre sí mediante enlaces láser o integrarse con la constelación de Starlink, lo que permitiría crear una red orbital de computación.

Según la compañía, cada satélite inicial podría alcanzar una capacidad de unos 150 kilovatios de computación para IA, una cifra que Musk comparó con determinados racks avanzados de Nvidia utilizados en centros de datos terrestres.

Musk defiende que SpaceX no necesita “magia” para desarrollar estos satélites, ya que buena parte de la tecnología estaría relacionada con capacidades ya empleadas en Starlink.

Un objetivo extremadamente ambicioso

El calendario planteado por Musk es agresivo. El fundador de SpaceX afirmó que la compañía intentará alcanzar una tasa anualizada cercana a 1 gigavatio de capacidad de computación de IA en el espacio hacia finales de 2027, para después escalar esa capacidad de forma muy rápida en los años siguientes.

La propia compañía, sin embargo, había sido más prudente en su documentación de salida a bolsa, donde contemplaba desplegar los primeros satélites a partir de 2028 y empezar a monetizar capacidad hacia el final de la década.

El gran obstáculo: los costes

Los críticos del proyecto advierten de que montar centros de datos orbitales es mucho más complejo de lo que parece. Entre los principales problemas están el coste de lanzamiento, la refrigeración, la vida útil de los satélites, la conectividad, el mantenimiento y el precio de los chips de IA.

SpaceX confía en reducir esos costes mediante el uso de Starship, su megacohete reutilizable, y con el desarrollo de chips propios a través de Terafab, una fábrica prevista junto a socios como Tesla e Intel.

La tesis de SpaceX es que si logra abaratar drásticamente los lanzamientos y fabricar sus propios chips, los centros de datos espaciales podrían convertirse en una nueva infraestructura crítica para la IA.

Una pieza clave para justificar la valoración

El proyecto de centros de datos orbitales forma parte del relato con el que SpaceX busca una valoración cercana a 1,75 billones de dólares en su esperada salida a bolsa. La compañía quiere posicionarse no solo como un operador espacial, sino como una plataforma esencial para resolver los límites físicos de la inteligencia artificial en la Tierra.

El mercado valorará si se trata de una oportunidad transformadora o de una promesa demasiado ambiciosa. Por ahora, la clave estará en la capacidad de SpaceX para demostrar que puede convertir una visión futurista en un negocio rentable, escalable y tecnológicamente viable.

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