Bolsas europeas en positivo en preapertura: la esperanza de un acuerdo entre EE.UU. e Irán reduce la tensión
- Las bolsas europeas apuntan a una apertura ligeramente positiva por las expectativas de una posible vía diplomática entre EE. UU. e Irán.
- Irán habría planteado reabrir el Estrecho de Ormuz y aplazar las conversaciones nucleares para más adelante.
- La semana estará marcada por las reuniones de la Fed, el BCE y el Banco de Inglaterra.
Las bolsas europeas se preparan para iniciar la semana con tono moderadamente positivo, apoyadas por las informaciones que apuntan a una posible propuesta de Irán para rebajar la tensión con Estados Unidos y reabrir el Estrecho de Ormuz. El movimiento llega en un momento especialmente sensible para los mercados, con el petróleo, la inflación y los bancos centrales en el centro de todas las miradas.
Europa apunta a una apertura al alza
Según las referencias de mercado recogidas por CNBC, el FTSE británico abriría prácticamente plano, mientras que el DAX alemán avanzaría alrededor de un 0,3%, el CAC 40 francés subiría un 0,2% y el FTSE MIB italiano ganaría cerca de un 0,26%.
El sesgo inicial es constructivo, aunque todavía frágil. Los inversores parecen dispuestos a conceder cierto margen a la vía diplomática, pero el mercado sigue muy condicionado por cualquier titular procedente de Washington, Teherán o la región del Golfo.
La clave no está solo en que haya una propuesta sobre la mesa, sino en si Estados Unidos la considera suficiente. Mientras no exista una señal clara de acuerdo, el mercado seguirá alternando alivio y cautela en función del flujo de noticias.
Irán plantea reabrir Ormuz
Según la información citada por CNBC a partir de Axios, Irán habría presentado el domingo una nueva propuesta a Estados Unidos para reabrir el Estrecho de Ormuz y poner fin a la guerra, dejando las conversaciones nucleares para una fase posterior.
El planteamiento llega después de que Donald Trump cancelara el envío del enviado estadounidense Steve Witkoff y de Jared Kushner a Islamabad para mantener contactos con Irán. El presidente estadounidense defendió que no tenía sentido perder más tiempo en desplazamientos y aseguró que, si Teherán quiere hablar, debe llamar directamente.
Por su parte, el Ministerio de Exteriores iraní señaló durante el fin de semana que no había reuniones previstas entre Teherán y Washington. Esa contradicción mantiene una elevada dosis de incertidumbre: hay señales de posible negociación, pero todavía no existe un proceso diplomático claramente estructurado.
Bancos centrales en el foco semanal
Más allá de la geopolítica, la atención global se desplazará esta semana hacia los bancos centrales. La Reserva Federal, el Banco Central Europeo y el Banco de Inglaterra celebrarán reuniones clave en un contexto de mayor incertidumbre sobre inflación y crecimiento.
La decisión de la Fed, prevista para el miércoles, puede tener una relevancia especial al producirse en plena transición de liderazgo. Según el artículo original de CNBC, esta podría ser la última reunión de Jerome Powell como presidente antes de la esperada llegada de Kevin Warsh en mayo.
El jueves será el turno del BCE y del Banco de Inglaterra. Los economistas esperan que ambas instituciones mantengan sin cambios sus tipos de interés de referencia, aunque el mercado estará muy pendiente del lenguaje utilizado. Con el petróleo presionado por la guerra y Ormuz en el centro de la tensión, cualquier referencia a una posible subida de tipos más adelante puede tener impacto directo en bonos, divisas y bolsas.
El problema para los bancos centrales es evidente: si el conflicto energético se prolonga, la inflación puede repuntar justo cuando el crecimiento empieza a mostrar señales de desgaste. Ese equilibrio es incómodo para los mercados.
Otros focos de la jornada
En la agenda empresarial, los inversores estarán atentos a los resultados de Deutsche Börse, mientras que en Alemania se publicará la confianza del consumidor medida por GfK.
También habrá seguimiento a los acontecimientos en Estados Unidos después de que un hombre armado con varias armas fuera detenido por el Servicio Secreto tras intentar atravesar un control de seguridad durante la cena de corresponsales de la Casa Blanca en Washington.
En conjunto, la semana arranca con una lectura algo más positiva para las bolsas europeas, pero no necesariamente tranquila. La posibilidad de una salida diplomática en torno a Irán y Ormuz ofrece apoyo al sentimiento de mercado, aunque la visibilidad sigue siendo limitada. Los próximos días estarán marcados por tres variables: geopolítica, petróleo y bancos centrales.