Picos puntuales por Irán, pero el petróleo apunta a los 50$ altos en 2026
- Irán centra el foco geopolítico, pero el mercado parte de un entorno de oferta holgada.
- Julius Baer ve cualquier pico por encima de 65$ como probablemente temporal.
- Escenario base 2026: crudo en la franja alta de los 50$ con desviaciones puntuales.
El petróleo vuelve a moverse, sobre todo, por titulares. Según explica Norbert Rücker, responsable de Economía y Next Generation Research en Julius Baer, la atención se ha desplazado de Venezuela a Irán y, por ahora, la geopolítica manda sobre el resto de variables. El riesgo que vigila el mercado es claro: que se intensifique la inestabilidad, aparezca una intervención externa y eso termine afectando al suministro. Dicho esto, el propio contexto de mercado invita a relativizar el susto: hoy el crudo parte de una situación de superávit y de capacidad ociosa en Oriente Medio.
La idea central de Julius Baer es que la geopolítica mete mucho ruido, pero no cambia el “gran cuadro” con facilidad. Con oferta sobrante y productores clave con margen para aumentar producción, cualquier salto de precio tendería a ser más un episodio que un cambio de régimen.
De Venezuela a Irán: el mercado reacciona al foco del momento
El informe recuerda que, a comienzos de año, el mercado apenas se alteró con la intervención de EEUU en Venezuela. Sin embargo, la agitación social en Irán pasó al primer plano con rapidez y terminó empujando el crudo por encima de los 65 dólares en pocos días. Irán no es un actor menor: es más relevante para el balance global que Venezuela y, por tanto, su prima geopolítica se nota más cuando sube la tensión.
Rücker subraya dos canales de riesgo: por un lado, que el conflicto escale y afecte a la operativa diaria del sector; por otro, que la expectativa de una intervención externa aumente y, en el peor caso, dañe infraestructuras energéticas. Esa combinación es la que alimenta los repuntes rápidos: más miedo a interrupciones, más prima de riesgo y más volatilidad.
Oferta en excedente y capacidad ociosa: el “colchón” que limita el daño
Aun con el ruido geopolítico, Julius Baer insiste en un matiz decisivo: el mercado ya no está ajustado como en otros periodos. Irán podría estar exportando por encima de 1,5 millones de barriles diarios (aprox. 1,5% del suministro global), pero hoy existe capacidad ociosa entre productores clave de Oriente Medio, incluyendo Arabia Saudí. En otras palabras, si aparece un bache, hay herramientas para compensarlo.
Además, el informe apunta a un factor político relevante: el gobierno de EEUU estaría especialmente centrado en contener la inflación para el consumidor. En ese marco, cualquier movimiento que dispare el precio del crudo sería, previsiblemente, “gestionado” con garantías de suministro negociadas y medidas para evitar que el pico se convierta en tendencia.
Aranceles, “pariah oil” y posicionamiento: por qué el precio se mueve más de la cuenta
El texto también menciona la incertidumbre asociada a nuevos aranceles sobre socios comerciales de Irán (no solo sobre el petróleo), y el carácter opaco del llamado “pariah oil market”, que dificulta el control occidental sobre el flujo real de crudo iraní. A esto se sumó un ingrediente de mercado: el posicionamiento era muy bajista, con muchos especuladores colocados en el lado corto. Un giro del sentimiento suele provocar cierres parciales de esas posiciones, añadiendo tracción al rebote.
Con todo, la conclusión de Julius Baer se mantiene: la geopolítica puede generar picos y sustos, pero no parece suficiente para sostener el crudo por encima de 65$ de forma duradera ni para reactivar de manera estructural la producción de shale en EEUU. Su escenario base para 2026 sitúa el petróleo en la franja alta de los 50 dólares, con posibles desviaciones en las próximas semanas, pero sin cambiar la tendencia principal.