Morgan Stanley recorta su previsión para el Brent por la rápida reapertura de Ormuz

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Capitalbolsa | 30 jun, 2026 16:35
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Puntos clave
  • Morgan Stanley recorta sus previsiones para el Brent al considerar que Ormuz se normaliza más rápido de lo previsto.
  • La entidad baja su objetivo para el cuarto trimestre de 80 a 75 dólares y para finales de 2027 de 80 a 70 dólares.
  • El aumento de los flujos desde Oriente Medio y una oferta global más elevada apuntan a un mercado con mayor superávit.

El estrecho de Ormuz, una de las rutas energéticas más importantes del mundo, se está reabriendo más rápido de lo que esperaba Morgan Stanley. Esta mejora en los flujos marítimos ha llevado al banco estadounidense a recortar sus previsiones para el precio del petróleo este año y el próximo.

En una nota publicada a última hora del lunes, el equipo liderado por Martijn Rats redujo su previsión para el Brent en el cuarto trimestre desde 80 dólares hasta 75 dólares por barril. Para finales de 2027, la revisión es aún más significativa: el objetivo baja de 80 a 70 dólares.

Ormuz recupera actividad antes de lo previsto

El principal argumento de Morgan Stanley es que el tránsito de buques por el estrecho de Ormuz se está normalizando con rapidez. El pasado jueves, 35 buques petroleros y gaseros con destino al extranjero atravesaron la zona, lo que supone el regreso al rango habitual de entre 30 y 40 embarcaciones previo al conflicto.

Entre esos tránsitos se incluyeron cinco superpetroleros, capaces en conjunto de transportar alrededor de 10 millones de barriles de crudo. Ese dato refuerza la idea de que la interrupción del suministro desde Oriente Medio podría estar corrigiéndose más rápido de lo esperado.

La reapertura más rápida de Ormuz está transformando un problema de escasez potencial en un escenario de exceso de oferta para el mercado petrolero.

Dos factores que amortiguaron la crisis

Morgan Stanley señala además que dos factores clave ya estaban ayudando a proteger al mercado global de una escasez severa. Por un lado, las exportaciones de petróleo de Estados Unidos se han mantenido elevadas. Por otro, las importaciones netas de China siguen en niveles bajos.

Según el banco, esta combinación habría absorbido entre el 70% y el 80% de la caída de las exportaciones marítimas desde Oriente Medio. Sin embargo, al recuperarse ahora los flujos de la región, el mercado empieza a enfrentarse a un problema distinto: una oferta creciente en un contexto en el que la demanda no muestra la misma fortaleza.

El resultado es un aumento del número de cargamentos sin vender, que se sitúa por encima de lo normal. Antes de la guerra, Morgan Stanley estimaba un superávit de entre 2 y 3 millones de barriles diarios para los próximos años. Con la reapertura de Ormuz, la entidad eleva ahora su previsión de superávit para el próximo año hasta 4,8 millones de barriles diarios.

Más presión sobre las petroleras europeas

La revisión de previsiones no se limita al precio del crudo. Morgan Stanley también ha rebajado su recomendación sobre las compañías energéticas europeas, pasando de una visión atractiva a una posición en línea con el mercado.

El Brent cotiza en torno a 73,76 dólares por barril, muy lejos del máximo intradiario de 119,50 dólares alcanzado a comienzos de marzo. El WTI, por su parte, se mueve cerca de los 70,59 dólares.

Varios factores bajistas presionan al crudo

Además de la reapertura más rápida de Ormuz, Morgan Stanley identifica otros factores que refuerzan la presión bajista sobre el petróleo. Entre ellos, el aumento previsto de producción de Emiratos Árabes Unidos tras abandonar la OPEP, el alivio de sanciones a Irán, la evolución mejor de lo esperado de Venezuela, una oferta estadounidense superior a lo previsto y una demanda más débil.

La conclusión del banco es que el mercado petrolero se enfrenta a un escenario de mayor disponibilidad de crudo y menor tensión en los flujos internacionales. Si esta normalización continúa, el petróleo podría tener dificultades para recuperar los niveles alcanzados durante los momentos más agudos de la crisis geopolítica.

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