La industria de la eurozona resiste: el PMI manufacturero encadena cinco meses en expansión

CapitalBolsa
Capitalbolsa | 01 jul, 2026 10:08
eurozonacb812
Puntos clave
  • El PMI manufacturero de la zona euro se mantiene en expansión por quinto mes consecutivo.
  • La producción manufacturera acelera ligeramente y marca el mejor trimestre desde comienzos de 2022.
  • Las presiones inflacionistas se moderan, apoyadas por la caída del precio del petróleo.

La actividad manufacturera de la zona euro mantuvo en junio una evolución positiva, aunque con señales mixtas. El Índice S&P Global PMI del Sector Manufacturero de la Zona Euro se situó en 51,4 puntos, frente a los 51,6 de mayo, lo que supone su nivel más bajo en cuatro meses, pero mantiene al sector en zona de expansión por quinto mes consecutivo. :contentReference[oaicite:0]{index=0}

Más favorable fue la evolución del índice de producción manufacturera, que subió hasta 51,7 puntos, desde los 51,3 anteriores, alcanzando su nivel más alto en dos meses. La lectura confirma que la producción industrial sigue creciendo de forma moderada, apoyada por una ligera mejora de la demanda.

La producción resiste mejor de lo esperado

Los fabricantes de la zona euro cerraron el primer semestre con un aumento de la producción por sexto mes consecutivo. Según S&P Global, la expansión registrada en junio permite cerrar el trimestre más sólido para la producción manufacturera de la región desde los primeros meses de 2022.

Este comportamiento resulta especialmente relevante porque compensa parcialmente la debilidad observada en el sector servicios y refuerza la idea de que la economía de la zona euro mantiene cierta capacidad de resistencia.

La industria europea sigue avanzando, aunque a un ritmo moderado y con una demanda todavía frágil.

Por países, solo España y Francia no registraron crecimiento de la producción en junio dentro de las economías cubiertas por la encuesta. En el conjunto de la región, los nuevos pedidos volvieron a aumentar tras haberse estancado en mayo, aunque el avance fue únicamente marginal. La demanda exterior continuó siendo un lastre, con una caída de los pedidos de exportación por segundo mes consecutivo.

Menos presión en costes y precios

Uno de los aspectos más positivos del informe fue la moderación de las presiones inflacionistas. Los precios de compra y los precios de venta aumentaron al ritmo más lento desde marzo, rompiendo la tendencia alcista que se venía observando en los costes de los insumos desde septiembre de 2025.

La caída del precio del petróleo durante el mes ayudó a aliviar los costes de las empresas y redujo las preocupaciones sobre el suministro. Esta mejora puede resultar importante para los bancos centrales, en un momento en el que la inflación sigue siendo el principal condicionante de la política monetaria.

No obstante, la moderación de costes no elimina todos los riesgos. Las condiciones de suministro continuaron siendo complicadas, y el índice de plazos de entrega de los proveedores se mantuvo muy por debajo del nivel registrado antes del estallido del conflicto en Oriente Medio.

Las empresas tiran de inventarios

El informe también muestra que las compañías redujeron sus compras de materias primas y productos semielaborados, poniendo fin a tres meses consecutivos de crecimiento. En su lugar, utilizaron insumos acumulados previamente en inventarios.

Esta estrategia permitió mitigar el impacto operativo de las interrupciones en la cadena de suministro, pero también apunta a un posible cambio de tendencia. En los últimos meses, parte del impulso manufacturero se había apoyado en el acopio preventivo de existencias, una dinámica que empieza a remitir y que podría convertirse en un freno para el crecimiento en los próximos meses.

Confianza empresarial al alza, pero por debajo de la media histórica

La confianza empresarial volvió a mejorar en junio y alcanzó su nivel más alto en cuatro meses, después de haber tocado en abril mínimos de diecisiete meses. Aun así, las expectativas para los próximos doce meses permanecen ligeramente por debajo de su tendencia histórica.

Las compañías también lograron reducir los pedidos pendientes por segundo mes consecutivo, pese a que el empleo manufacturero siguió descendiendo. La caída de las plantillas fue moderada y menor que la registrada en mayo.

Lectura de mercado

El dato confirma una mejora gradual de la industria europea, pero no un despegue contundente. La producción avanza, los nuevos pedidos vuelven a crecer y las presiones de costes se relajan, lo que ofrece una lectura constructiva para el mercado.

Sin embargo, la debilidad de la demanda exterior, la reducción de inventarios, los problemas todavía presentes en las cadenas de suministro y unas expectativas empresariales inferiores a la media histórica aconsejan prudencia.

En conjunto, el PMI manufacturero de junio respalda el escenario de una zona euro que resiste mejor de lo esperado, con menor presión inflacionista gracias al petróleo, pero con un crecimiento industrial todavía moderado y vulnerable a la evolución de la demanda global.

contador