La AIE alerta: sin un acuerdo duradero entre EE. UU. e Irán, la normalización será frágil
- La oferta mundial de petróleo repuntó con fuerza en junio.
- La AIE espera que el mercado vuelva al superávit antes de final de año.
- La escalada entre Estados Unidos e Irán amenaza con frenar la normalización.
La oferta y la demanda mundial de petróleo mostraron una mejora significativa durante junio, aunque el reciente repunte de las tensiones entre Estados Unidos e Irán vuelve a poner en riesgo la normalización del mercado energético.
La Agencia Internacional de la Energía advirtió en su informe mensual de julio de que los nuevos intercambios de ataques en el Golfo demuestran la fragilidad del equilibrio actual y la necesidad de alcanzar un acuerdo de paz duradero.
Aunque los precios del Brent y del West Texas Intermediate cotizan con descensos moderados este viernes, ambos acumulan ganancias superiores al 5% en la semana, reflejando el aumento de la prima de riesgo geopolítico.
La oferta mundial se recupera con fuerza
La producción global de petróleo aumentó hasta los 98,8 millones de barriles diarios en junio, favorecida por la recuperación parcial de los flujos a través del estrecho de Ormuz.
Pese a esta mejora, la producción mundial continúa aproximadamente 9,4 millones de barriles diarios por debajo de los niveles previos a la guerra.
La AIE espera que la oferta total alcance una media de 102,6 millones de barriles diarios en 2026, aunque esta cifra todavía supondría un descenso anual de 3,7 millones de barriles diarios.
Si el tráfico de petroleros continúa normalizándose, la producción podría aumentar en unos 7,5 millones de barriles diarios durante 2027.
El mercado podría volver al superávit
La Agencia Internacional de la Energía considera que el mercado mundial podría regresar a una situación de superávit antes de finalizar el año.
Esta previsión se apoya en la recuperación de la producción y en la expectativa de una mejora gradual de los flujos marítimos. Si las rutas energéticas recuperan un funcionamiento más estable, la presión sobre los inventarios y los precios debería disminuir.
Sin embargo, este escenario depende de que no se produzca una nueva interrupción relevante en el estrecho de Ormuz o en otras infraestructuras estratégicas de Oriente Medio.
La demanda también mejora desde los mínimos de mayo
La demanda mundial de petróleo comienza a recuperarse después del mínimo registrado en mayo, apoyada por la demanda acumulada y por la mejora de la disponibilidad de suministro.
No obstante, la AIE mantiene una visión relativamente prudente sobre el crecimiento estructural del consumo.
La agencia estima que la demanda aumentará en unos 2 millones de barriles diarios en 2027, aunque el ritmo de expansión acumulado durante dos años seguirá siendo claramente inferior a las tendencias históricas.
Irán vuelve a ser el principal riesgo
La principal amenaza para este escenario de mejora sigue siendo la evolución del conflicto entre Estados Unidos e Irán.
Los nuevos ataques registrados durante la semana han recordado al mercado que la recuperación del suministro continúa dependiendo de un entorno geopolítico extremadamente inestable.
Una escalada militar podría reducir nuevamente el tráfico marítimo, interrumpir exportaciones y retrasar la recuperación de la producción, provocando un nuevo repunte de los precios.
Por el contrario, un acuerdo duradero permitiría consolidar la reapertura de Ormuz, reducir la prima de riesgo y acelerar el regreso del mercado petrolero a una situación de superávit.
La conclusión de la AIE es clara: los fundamentales empiezan a mejorar, pero la estabilidad del mercado sigue dependiendo en gran medida de la política y de la seguridad en el Golfo.