El precio del oro y los metales cae mientras que los rendimientos de los bonos se disparan.
- El oro cae con fuerza pese al aumento del riesgo geopolítico en Oriente Medio.
- El repunte de las rentabilidades de los bonos y la fortaleza del dólar presionan a los metales preciosos.
- La plata y el cobre también sufren ventas intensas, con caídas superiores a las del oro.
Los metales preciosos han sufrido una fuerte corrección este viernes, presionados por el repunte de las rentabilidades de los bonos estadounidenses y por la fortaleza del dólar. Según Barbara Kollmeyer, el oro retrocede un 2,7%, hasta los 4.557 dólares por onza, en una sesión en la que el mercado vuelve a ajustar sus expectativas sobre inflación y tipos de interés.
La presión no se limita al oro. La plata cae cerca de un 8%, hasta los 78,50 dólares por onza, mientras que el cobre pierde un 4,2%, hasta los 6,33 dólares por libra. El movimiento refleja una toma de beneficios amplia en metales, en un contexto en el que el bono estadounidense a diez años sube hasta el 4,54%.
El bono vuelve a mandar sobre el oro
El principal lastre para el oro es el aumento de los rendimientos de la deuda. Cuando las rentabilidades de los bonos suben, el coste de oportunidad de mantener oro también aumenta, ya que el metal no ofrece cupón ni rentabilidad periódica. Por eso, incluso en un entorno de tensión geopolítica, el oro puede verse presionado si el mercado empieza a descontar tipos más altos durante más tiempo.
La preocupación por la inflación se ha intensificado a medida que se prolonga la guerra con Irán y el precio de la energía sigue tensionado. Ese escenario complica la labor de la Reserva Federal y reduce las probabilidades de recortes de tipos a corto plazo.
La caída del oro no invalida su papel como activo refugio, pero sí recuerda que su comportamiento depende también de los tipos reales, del dólar y de las expectativas de política monetaria. Hoy esos factores pesan más que la demanda defensiva.
Entre geopolítica, inflación y dólar fuerte
Simon-Peter Massabni, de XS.com, resume el momento actual del oro como una lucha entre dos fuerzas opuestas. Por un lado, la escalada de riesgos geopolíticos en Oriente Medio y la cumbre entre Estados Unidos y China deberían favorecer la búsqueda de refugio. Por otro, la persistencia de las presiones inflacionarias en Estados Unidos y la fortaleza del dólar actúan como freno.
El índice del dólar avanza un 0,3%, hasta los 99,17 puntos, reforzando esa presión. Un dólar más fuerte encarece las materias primas denominadas en la divisa estadounidense para los compradores internacionales y suele limitar el atractivo del oro en el corto plazo.
La plata y el cobre amplifican el movimiento
La caída de la plata es especialmente intensa, con un retroceso cercano al 8%. Este comportamiento encaja con su perfil más volátil, a medio camino entre metal precioso y metal industrial. Cuando el mercado reduce riesgo de forma abrupta, la plata suele amplificar los movimientos del oro.
El cobre también acusa el deterioro del sentimiento, con una caída superior al 4%. En este caso, la lectura es más cíclica: el metal rojo suele reaccionar a las expectativas de crecimiento global, producción industrial y demanda de China. Un entorno de tipos altos, petróleo caro y tensión geopolítica no ayuda a sostener el apetito por materias primas industriales.
El ajuste parece más una corrección por tipos y dólar que un cambio estructural en la tesis del oro. Mientras la guerra de Irán siga abierta y la inflación energética continúe presionando, el metal conservará soporte de fondo, aunque con episodios de volatilidad elevada.
En conjunto, la sesión muestra que los metales no son inmunes al repunte de los bonos. El oro sigue respaldado por la incertidumbre geopolítica, pero necesita que los rendimientos se estabilicen y que el dólar pierda fuerza para recuperar impulso con mayor claridad.