El petróleo se dispara tras nuevos ataques de EE.UU. contra Irán y reaviva el temor a otro shock energético
- El petróleo repunta con fuerza tras nuevos ataques de EE.UU. contra Irán.
- La tensión amenaza la frágil tregua alcanzada en Oriente Medio.
- El mercado teme un nuevo shock inflacionista si se complica el tránsito por Ormuz.
Los precios del petróleo suben con fuerza este miércoles después de que Estados Unidos haya lanzado nuevos ataques contra Irán en respuesta a los ataques sufridos por varios buques comerciales en el estrecho de Ormuz, según recoge CNBC.
El contrato de West Texas Intermediate para entrega en agosto avanza cerca de un 2,9%, hasta situarse en torno a los 72,46 dólares por barril, mientras que el Brent de referencia internacional para septiembre repunta alrededor de un 2,8%, hasta los 76,18 dólares por barril.
El movimiento refleja el aumento de la prima de riesgo geopolítico en el mercado energético, después de que el Ejército estadounidense anunciara una “serie de potentes ataques” contra objetivos iraníes. Washington sostiene que la ofensiva responde a los ataques contra tres buques comerciales que transitaban por el estrecho de Ormuz.
El estrecho de Ormuz vuelve al centro del riesgo energético
El estrecho de Ormuz es una de las rutas marítimas más sensibles para el comercio mundial de crudo y gas. Cualquier interrupción significativa en la zona suele provocar una reacción inmediata en los precios del petróleo, al tratarse de un punto clave para las exportaciones energéticas de Oriente Medio.
La nueva escalada amenaza con deteriorar la tregua alcanzada el mes pasado, que había permitido reabrir parcialmente el paso marítimo tras meses de disrupciones. El mercado interpreta ahora que ese equilibrio sigue siendo extremadamente frágil.
Según CNBC, el Centro de Información Marítima Conjunta, liderado por Estados Unidos, elevó su evaluación de amenaza para los buques que transitan por la zona a nivel “severo”, advirtiendo de que podrían producirse nuevas acciones hostiles por parte de Irán.
Washington endurece su postura contra Teherán
La tensión también se refleja en el plano económico. El Departamento del Tesoro de Estados Unidos retiró el martes una exención que permitía a Irán vender petróleo, en una señal de endurecimiento de la presión sobre Teherán.
Un funcionario estadounidense citado por CNBC señaló que Irán “solo obtendrá beneficios si muestra buen comportamiento”, añadiendo que las acciones en el estrecho de Ormuz resultan inaceptables para Washington y tendrán consecuencias.
El mensaje de la Administración estadounidense apunta a una estrategia de respuesta más dura, justo cuando el mercado esperaba que la tregua redujera gradualmente los riesgos sobre la oferta energética global.
Inflación, bonos y bancos centrales
La subida del petróleo no solo afecta al mercado energético. También puede tener implicaciones sobre las expectativas de inflación, los rendimientos de los bonos y la política monetaria de la Reserva Federal.
Andrew Jackson, estratega de Ortus Advisors citado por CNBC, advierte de que el repunte del crudo y de las rentabilidades de la deuda aumenta la probabilidad de que la Fed se vea obligada a mantener una postura más dura si la inflación vuelve a mostrar signos de persistencia.
La rentabilidad del bono estadounidense a 10 años se situaba en torno al 4,55%, con un avance moderado en la sesión. Aunque el movimiento no es extremo, sí refleja una mayor cautela de los inversores ante el posible impacto de un nuevo episodio de tensión energética.
Un riesgo político añadido para EE.UU.
La escalada se produce además en un contexto político delicado para la Administración Trump, con las elecciones legislativas de noviembre en el horizonte. Un conflicto prolongado en Oriente Medio, acompañado de precios del petróleo más altos, podría reavivar las presiones inflacionistas y elevar el coste político para la Casa Blanca.
Por ahora, el mercado se mueve en modo defensivo ante la posibilidad de que la tregua en Oriente Medio se deteriore. La clave estará en si los ataques se mantienen como un episodio limitado o si derivan en una nueva fase de confrontación con impacto directo sobre el suministro energético global.