El petróleo se dispara por la tensión EE.UU.-Irán y reactiva el miedo a una crisis de suministro
- El petróleo amplía las subidas tras los nuevos ataques de EE.UU. contra Irán.
- El mercado vuelve a descontar riesgo de interrupciones en el Estrecho de Ormuz.
- Brent y WTI reaccionan al alza ante el deterioro de las relaciones entre Washington y Teherán.
El petróleo mantiene el tono alcista después de los nuevos ataques lanzados por Estados Unidos contra objetivos en Irán, un movimiento que ha reactivado el temor a interrupciones en el suministro energético procedente de Oriente Próximo. Según datos recogidos por CNBC, los futuros del Brent para entrega en septiembre avanzaban alrededor de un 1%, hasta la zona de los 78,8 dólares por barril, mientras que el West Texas Intermediate estadounidense subía también cerca del 1%, hasta aproximadamente 74,3 dólares.
El movimiento llega tras una sesión previa de fuertes avances, en la que el crudo llegó a repuntar más de un 4%. El detonante vuelve a estar en la escalada militar en el Golfo Pérsico. El Mando Central de Estados Unidos afirmó que los últimos ataques contra Irán respondían a acciones de Teherán contra buques comerciales en el entorno del Estrecho de Ormuz, una de las rutas energéticas más sensibles del mundo. Reuters también señala que el repunte del crudo se produjo después de nuevos ataques estadounidenses y del deterioro de las perspectivas de una solución diplomática.
Ormuz vuelve a condicionar el precio del crudo
El Estrecho de Ormuz es el punto clave de esta nueva fase de tensión. Cualquier amenaza sobre el tráfico marítimo en la zona tiene un impacto inmediato sobre las expectativas de oferta, los costes de transporte y las primas de riesgo del mercado energético. En este contexto, los inversores no solo descuentan la posibilidad de una pérdida efectiva de barriles, sino también el encarecimiento del seguro marítimo, los retrasos logísticos y una mayor volatilidad en los contratos de corto plazo.
La situación se ha agravado después de que el presidente estadounidense, Donald Trump, señalara que ya no estaba interesado en negociar un acuerdo con Irán y diera por terminado el alto el fuego. Fuentes recogidas por Reuters indican que Washington lanzó nuevos ataques con el objetivo declarado de mantener abierto el Estrecho de Ormuz, mientras que otros medios internacionales han informado de un aumento del nivel de amenaza para la navegación en la región.
El mercado no teme solo menos oferta, sino más incertidumbre
El repunte del petróleo refleja una combinación de factores. Por un lado, el riesgo directo de que el flujo de crudo y productos energéticos a través de Ormuz se vea afectado. Por otro, el temor a que la escalada entre Estados Unidos e Irán complique la normalización de los envíos desde la región y obligue a los compradores a pagar una prima adicional por seguridad de suministro.
La firma Saxo, citada por CNBC, advierte de que el mercado se está viendo obligado de nuevo a valorar el riesgo de que los ataques contra la navegación o una ruptura más amplia de las relaciones entre Washington y Teherán frenen la normalización de los flujos a través del Estrecho de Ormuz. Incluso una interrupción limitada, añade la entidad, puede tener un impacto desproporcionado en los precios inmediatos, los fletes y el sentimiento del mercado.
Implicaciones para mercados e inflación
Para los mercados financieros, la subida del petróleo llega en un momento especialmente incómodo. Los bancos centrales siguen vigilando la inflación y un encarecimiento sostenido de la energía podría retrasar cualquier alivio monetario. La presión sería especialmente relevante para Europa, más dependiente de las importaciones energéticas, y para los sectores con mayor exposición a costes de transporte, materias primas y consumo discrecional.
En bolsa, el impacto tiende a ser desigual. Las petroleras y compañías integradas de energía pueden verse apoyadas por un crudo más caro, mientras que aerolíneas, transporte, químicas y consumo podrían sufrir si el repunte se prolonga. El elemento clave será si el movimiento se limita a una prima temporal de riesgo geopolítico o si deriva en una alteración real y persistente de los flujos de suministro.
Por ahora, el mensaje del mercado es claro: mientras aumente la tensión entre Estados Unidos e Irán y el Estrecho de Ormuz siga bajo amenaza, el petróleo conservará una prima de riesgo elevada. Y esa prima puede convertirse en un nuevo foco de presión para inflación, tipos de interés y apetito por el riesgo.