El oro pierde brillo ante el riesgo de una Fed más dura por la inflación
Giuseppe Dellamotta
- El oro amplía las caídas tras romper a la baja su reciente fase de consolidación.
- El bloqueo entre EE.UU. e Irán aumenta el riesgo de inflación persistente y bancos centrales más duros.
- La decisión de la Fed será el principal catalizador de corto plazo para el metal precioso.
El oro continúa bajo presión después de romper técnicamente a la baja su reciente rango de consolidación. Según Giuseppe Dellamotta, el principal factor que está pesando sobre los metales preciosos es el giro más restrictivo de los bancos centrales, provocado por el renovado riesgo inflacionista derivado del conflicto entre Estados Unidos e Irán y del bloqueo del estrecho de Ormuz.
El escenario no parece que vaya a cambiar de forma inmediata. Trump ha rechazado la propuesta de Irán de reabrir primero el estrecho de Ormuz y dejar para más adelante las conversaciones nucleares. Con las bolsas estadounidenses en máximos históricos, el presidente puede no sentir demasiada presión para hacer concesiones rápidas, lo que prolonga el riesgo de un petróleo elevado y de una inflación más persistente.
El oro sufre por el riesgo de tipos más altos
El problema para el oro es claro: si el bloqueo de Ormuz se prolonga y el petróleo sigue en niveles de tres dígitos, la Reserva Federal podría verse obligada a mantener un tono más duro o incluso a subir tipos en los próximos meses. Ese escenario suele ser negativo para el oro, porque eleva la rentabilidad real de los activos alternativos y reduce el atractivo de un activo que no paga cupón.
La reunión de la Fed de hoy será clave. El mercado espera que el banco central mantenga los tipos sin cambios, dada la incertidumbre geopolítica. Sin embargo, existe el riesgo de que el comunicado o la rueda de prensa adopten un sesgo más restrictivo por la resistencia de los datos estadounidenses y por una guerra más larga de lo previsto.
Una Fed neutral probablemente no generaría grandes movimientos en el oro. Una Fed más dura, en cambio, podría añadir presión bajista al metal precioso.
Análisis técnico diario
En gráfico diario, el oro ha prolongado las caídas después de que el bloqueo entre Estados Unidos e Irán haya vuelto a impulsar el petróleo a niveles de tres dígitos. El precio se encuentra ahora en una zona intermedia entre dos directrices importantes, lo que dificulta identificar un punto claro de apoyo desde el que construir una estrategia con buena relación riesgo-retorno.
La lectura de fondo es de debilidad tras la ruptura del rango reciente, pero todavía no existe una zona diaria especialmente limpia donde el mercado pueda apoyarse con claridad. Por eso, el análisis de marcos temporales más cortos cobra más importancia.
Gráfico de 4 horas: nivel clave en 4.552
En el gráfico de 4 horas, el precio ha alcanzado el primer nivel relevante de giro en la zona de 4.552 y ha empezado a consolidar. Además, aparece una directriz bajista menor que está definiendo el actual impulso negativo.
Si el oro rebota hacia esa directriz, los vendedores podrían volver a aparecer, utilizando ese nivel como referencia para mantener presión bajista y buscar nuevos mínimos. En cambio, los compradores necesitarían una ruptura clara de esa línea descendente para ganar confianza y activar un posible movimiento de recuperación hacia la zona de 5.000.
La directriz bajista de corto plazo es ahora la frontera técnica: mientras no se supere, el sesgo sigue favoreciendo a los vendedores.
Gráfico de 1 hora: compradores defendiendo soporte
En el gráfico horario, la zona de 4.552 sigue actuando como primera referencia de soporte. Los compradores pueden intentar defender ese nivel para provocar un rebote hacia la directriz bajista de corto plazo. Sin embargo, desde una perspectiva de gestión del riesgo, los vendedores parecen tener una estructura más clara si el precio se aproxima a esa directriz sin romperla.
Una pérdida clara de 4.552 sería una señal negativa y podría activar un nuevo tramo bajista hacia la zona de 4.350. Por el contrario, una ruptura al alza de la directriz abriría la puerta a una recuperación más amplia, con el objetivo técnico de 5.000 como siguiente gran referencia.
Catalizadores de la semana
El primer catalizador será la decisión de política monetaria de la Fed. Mañana llegarán nuevas referencias importantes en Estados Unidos, como el PIB del primer trimestre, el índice de costes laborales y las últimas solicitudes semanales de subsidio por desempleo. El viernes, la semana concluirá con el ISM manufacturero.
En conjunto, el oro se encuentra en una fase delicada. La tensión geopolítica normalmente podría actuar como soporte, pero en este caso el canal dominante está siendo otro: más petróleo, más inflación, más riesgo de tipos altos y, por tanto, más presión sobre el metal precioso. Mientras no recupere la directriz bajista de corto plazo, el sesgo técnico seguirá siendo vulnerable.