El oro consolida cerca de los 4.000 dólares a la espera del empleo de EE.UU.

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Capitalbolsa | 02 jul, 2026 11:08
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Puntos clave
  • El oro recupera las pérdidas semanales y vuelve a consolidar cerca de los 4.000 dólares.
  • El informe de empleo de EE.UU. será importante, pero el IPC podría pesar más para la Fed.
  • La zona de 3.885 dólares aparece como soporte clave y los 4.100 dólares como primera resistencia relevante.

El oro ha recuperado las pérdidas sufridas durante la primera parte de la semana y vuelve a moverse en un rango estrecho cerca de la zona de los 4.000 dólares. El movimiento no ha estado impulsado por un catalizador claro, sino por una fase de espera antes de dos referencias clave para el mercado: el informe de empleo no agrícola de Estados Unidos y, posteriormente, el dato de IPC.

La consolidación llega después de que la revisión alcista del metal precioso alcanzara su punto máximo a finales de la semana pasada. Desde entonces, los operadores han reducido la direccionalidad y esperan nuevas señales que permitan valorar mejor el calendario de actuación de la Reserva Federal.

La Fed, pendiente de los datos

El mercado descuenta actualmente una probabilidad cercana al 29% de una subida de tipos en julio, que aumenta hasta aproximadamente el 65% para septiembre. Para que la Fed se viera obligada a actuar ya en julio, serían necesarias sorpresas claramente positivas en los datos macroeconómicos.

Septiembre parece, en principio, una fecha más razonable para un posible movimiento, ya que en esa reunión la Reserva Federal actualizará también sus proyecciones económicas y el gráfico de puntos. Por ello, salvo que el informe de empleo sea especialmente fuerte, el IPC estadounidense podría tener mayor capacidad para mover las expectativas de tipos.

El oro sigue atrapado entre el soporte de los datos débiles y el riesgo de una Fed más dura si empleo e inflación sorprenden al alza.

Qué implicaría un dato fuerte de empleo

Un informe de empleo no agrícola claramente superior a lo esperado podría presionar al oro a la baja, al reforzar la idea de que la Fed mantiene margen para endurecer su política monetaria antes de lo previsto. En ese escenario, los rendimientos reales podrían repuntar y restar atractivo al metal precioso.

Sin embargo, incluso con un buen dato de empleo, es posible que el mercado espere al IPC antes de confirmar una ruptura bajista más relevante. La inflación sigue siendo el principal foco de atención para la Reserva Federal, por lo que el informe de precios podría tener la última palabra en la fijación de expectativas.

Escenario diario: soporte en 3.885 dólares

Desde el punto de vista técnico, el oro continúa consolidando cerca de los 4.000 dólares en el gráfico diario. Si el precio retrocede hacia la zona de 3.885 dólares, podrían aparecer compradores con un riesgo relativamente definido por debajo de ese nivel.

Una reacción alcista desde esa zona permitiría plantear un nuevo movimiento hacia la principal línea de tendencia bajista, situada en torno a los 4.250 dólares. Por el contrario, una pérdida clara de 3.885 dólares reforzaría el escenario correctivo y abriría la puerta a una extensión de las caídas hacia la línea de tendencia alcista principal, próxima a los 3.700 dólares.

Gráfico de 4 horas: resistencia en 4.100 dólares

En el plazo de 4 horas, el rebote reciente se ha frenado cerca del máximo de oscilación situado alrededor de los 4.100 dólares. Esa zona actúa ahora como primera resistencia relevante y podría seguir atrayendo ventas mientras no se produzca una ruptura clara.

Los vendedores podrían mantener posiciones bajistas con referencias de riesgo por encima de ese máximo, buscando una nueva presión hacia mínimos recientes. En cambio, los compradores necesitarían una ruptura alcista de los 4.100 dólares para ganar tracción y apuntar de nuevo hacia la línea de tendencia descendente.

Plazo de 1 hora: el mercado puede esperar al IPC

En el gráfico de 1 hora, el rango sigue dominando la estructura de corto plazo. Si el dato de empleo provoca una primera reacción bajista, no está claro que el oro rompa de inmediato a la baja, ya que parte del mercado podría esperar al IPC para confirmar si realmente aumenta el riesgo de una subida de tipos más temprana.

Por el contrario, si el informe de empleo se sitúa en línea con lo previsto o decepciona, el oro podría extender el rebote hacia nuevos máximos de corto plazo y volver a poner el foco en la línea de tendencia bajista principal.

Catalizadores inmediatos

La jornada estará marcada por la publicación del informe de empleo no agrícola de Estados Unidos y las solicitudes semanales de subsidio por desempleo. Ambos datos pueden condicionar la reacción inicial del oro, aunque el mercado seguirá mirando al próximo IPC como referencia decisiva para valorar el margen de actuación de la Reserva Federal.

En conjunto, el oro mantiene una estructura de consolidación. La zona de 3.885 dólares será clave para medir la fortaleza compradora, mientras que una ruptura de los 4.100 dólares mejoraría claramente el sesgo técnico de corto plazo. Hasta entonces, el metal precioso sigue pendiente de los datos macroeconómicos estadounidenses para definir dirección.

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