El mercado petrolero podría estar percibiendo una destrucción de la demanda
- El petróleo sigue atrapado en un rango amplio pese a la tensión entre Estados Unidos e Irán.
- Giuseppe Dellamotta cree que el mercado empieza a descontar un escenario de destrucción de demanda.
- La zona de 90 dólares actúa como resistencia inmediata, mientras el soporte clave se sitúa cerca de 78 dólares.
El crudo WTI continúa bajo presión pese a los repetidos episodios de tensión entre Estados Unidos e Irán. Según el análisis de Giuseppe Dellamotta, el mercado petrolero lleva meses sin una dirección clara, moviéndose dentro de un rango amplio y reaccionando de forma puntual a las noticias geopolíticas.
Lo relevante ahora es que el petróleo no está subiendo con fuerza pese al bloqueo de Ormuz y al riesgo de escalada. Para Dellamotta, esto puede indicar que los inversores empiezan a mirar más allá del shock de oferta y están descontando un escenario de menor demanda global provocado por una Reserva Federal más restrictiva.
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La Fed cambia la lectura del crudo
El fuerte dato de empleo no agrícola de Estados Unidos publicado el viernes pasado fue un punto de inflexión. En lugar de impulsar al petróleo por la idea de una economía resistente, el mercado reaccionó a la baja porque aumentaron las probabilidades de nuevas subidas de tipos por parte de la Reserva Federal.
La lógica es directa: si la Fed endurece su política para combatir una inflación persistente, las condiciones financieras se tensan, la confianza empresarial se deteriora y el crecimiento global se enfría. En ese escenario, la demanda de petróleo cae, incluso aunque el estrecho de Ormuz siga cerrado.
Dellamotta subraya que los mercados se mueven por expectativas futuras. Por eso, el potencial alcista del crudo queda limitado por dos riesgos: que la Fed provoque una desaceleración de la demanda o que Donald Trump termine cediendo y alcance un acuerdo que permita reabrir Ormuz.
El escenario bajista gana probabilidad
El análisis plantea una idea importante: incluso si se produce un último repunte del petróleo por una nueva escalada militar, ese movimiento podría ser temporal. Una guerra más intensa elevaría la presión inflacionista, obligaría a los bancos centrales a endurecer más sus políticas y aceleraría la tesis de destrucción de demanda.
Es decir, el mismo catalizador que en principio debería empujar al petróleo al alza podría terminar siendo bajista si provoca una contracción económica más amplia. Esa es la razón por la que el crudo no consigue romper con claridad al alza pese al contexto geopolítico.
Análisis técnico: rango amplio y niveles claros
En el gráfico diario, el petróleo se mantiene dentro de un rango amplio. A la baja, los niveles clave son la directriz alcista y la zona de soporte alrededor de los 78 dólares. Al alza, la referencia principal es la directriz bajista y los máximos del ciclo, situados por encima de los 120 dólares.
En el gráfico de cuatro horas, Dellamotta destaca una línea de tendencia descendente que sigue definiendo la estructura bajista de corto plazo. Para los vendedores, la mejor zona de entrada estaría cerca de esa directriz, buscando una caída hacia el soporte de 78 dólares.
Los compradores, por su parte, necesitarían ver una ruptura alcista clara para intentar extender el rebote hacia la directriz principal, situada en torno a los 110 dólares.
La zona de 90 dólares, resistencia inmediata
En el gráfico horario, la referencia más cercana se sitúa en la zona de los 90 dólares. Es probable que los vendedores intenten defender ese nivel, con un riesgo definido por encima de la resistencia, para presionar de nuevo hacia mínimos.
Para los compradores, la clave sería superar esa zona con claridad. Una ruptura por encima de 90 dólares abriría la puerta a un rebote hacia la directriz bajista de corto plazo, situada cerca de los 96 dólares.
- Resistencia inmediata: zona de 90 dólares.
- Objetivo alcista si rompe: área de 96 dólares.
- Soporte principal: zona de 78 dólares.
- Zona alcista mayor: directriz principal en torno a 110 dólares.
- Riesgo macro: Fed más restrictiva y destrucción de demanda.
Catalizadores de la semana
El primer catalizador será el IPC de Estados Unidos. Si el dato sale caliente, aumentaría la presión sobre la Fed y reforzaría el escenario de tipos más altos, algo negativo para las expectativas de demanda de crudo.
Mañana se publicarán las solicitudes semanales de subsidio por desempleo y el IPP estadounidense. El viernes llegará la confianza del consumidor de la Universidad de Michigan, otro dato relevante para medir el impacto de la inflación y los tipos sobre la economía real.
En definitiva, el petróleo sigue atrapado entre dos fuerzas. Por un lado, el riesgo geopolítico y el bloqueo de Ormuz deberían sostener los precios. Por otro, la posibilidad de una Fed más agresiva y una desaceleración global limita el recorrido alcista. Según Giuseppe Dellamotta, este segundo factor empieza a ganar peso: el mercado ya no teme solo escasez de oferta, sino una caída futura de la demanda.