Los gestores reconocen el riesgo de una burbuja en la IA, pero siguen apostando por las bolsas
Las advertencias sobre una posible burbuja en torno a la inteligencia artificial (IA) están creciendo entre los grandes gestores de fondos. Sin embargo, esa preocupación no ha frenado su exposición a la renta variable.
La mayoría sigue convencida de que los beneficios potenciales del mercado superan los riesgos, incluso cuando las valoraciones comienzan a desafiar la lógica fundamental.
El mayor riesgo, pero no el freno
Según la última encuesta global de gestores de fondos de Bank of America (BoA), realizada entre el 3 y el 9 de octubre a 166 profesionales que administran más de 400.000 millones de dólares, un tercio de los participantes señaló la burbuja de la IA como el principal riesgo para los mercados. Hace apenas un mes, esa proporción era de uno de cada diez.
Es la primera vez en la historia de la encuesta que el posible exceso en torno a la IA aparece como el riesgo dominante. Al mismo tiempo, más de la mitad de los encuestados afirmó que los valores vinculados a la inteligencia artificial ya cotizan en niveles de burbuja, mientras que un 60 % considera que el conjunto del mercado global está sobrevalorado.
Aun así, el optimismo persiste. Los estrategas de BoA destacaron que el posicionamiento sigue siendo netamente alcista: los gestores mantienen la mayor sobreponderación en acciones desde enero, antes de los episodios de volatilidad derivados de los anuncios del presidente estadounidense Donald Trump sobre su “día de la liberación”.
Los emergentes y Europa, en el punto de mira
El sondeo también muestra un cambio regional. Los mercados emergentes se han convertido en la apuesta favorita de los gestores globales, mientras que en Europa se mantiene una inclinación positiva, con el sector bancario como uno de los más sobreponderados. Solo un 4 % de los participantes prevé caídas en la banca, a pesar de las fuertes revalorizaciones registradas en la primera mitad del año.
Los analistas de BoA lo resumen de manera clara: “Los riesgos de una burbuja en la IA no bastan para enfriar el optimismo de los inversores”.
Entre el FOMO y la prudencia
Lewis Grant, gestor sénior de renta variable global en Federated Hermes, explicó a CNBC que el rally bursátil de 2025 ha estado impulsado más por el sentimiento que por los fundamentales. “El miedo a quedarse fuera desafía incluso a los más disciplinados, y hay muchas razones para creer que esta vez podría ser diferente”, señaló.
Grant reconoció que la inteligencia artificial es una tecnología “que define una era”, con una historia de inversión atractiva y liderada por grandes compañías sólidas. No obstante, recordó que las valoraciones no pueden ignorarse indefinidamente: “Los fundamentales y las valoraciones solo pueden ser ignorados durante cierto tiempo”.
A su juicio, la intensidad del gasto de capital en IA y la incertidumbre sobre su rentabilidad futura hacen que el rally sea vulnerable a cualquier cambio en el apetito por riesgo. Su equipo, explicó, observa oportunidades en Europa a medida que la industria empieza a reactivarse, aunque admite que el proceso será gradual y no exento de desafíos.
Aún no hay burbuja, pero el riesgo crece
Por su parte, Victoria Fernández, estratega jefe y gestora en Crossmark Global Investments, coincidió en que aún no puede hablarse de una burbuja plenamente formada, pero reconoció que el escenario podría cambiar con rapidez:
“No creo que estemos todavía en una burbuja de IA, aunque podríamos llegar fácilmente dependiendo de cómo evolucionen las valoraciones.”
Fernández añadió que el entusiasmo es generalizado —“no hay inversor, institucional o minorista, que no hable de las acciones de IA”—, pero todavía no se observan señales típicas de burbuja en los beneficios. Por ahora, las empresas líderes del sector han conseguido respaldar sus valoraciones con un flujo de caja sólido y una rentabilidad consistente.
Conclusión: el riesgo se reconoce, pero el apetito domina
El sentimiento de mercado refleja un equilibrio inestable: los gestores son conscientes de los peligros de una sobrerreacción en torno a la IA, pero al mismo tiempo no quieren renunciar al impulso alcista que domina el ciclo actual.
Desde nuestra perspectiva, esta combinación de optimismo estructural y tensión valorativa configura un entorno donde los errores pueden costar caro. En consecuencia, creemos que el enfoque más prudente pasa por mantener exposición selectiva a compañías con fundamentos sólidos, evitando perseguir narrativas infladas que podrían desvanecerse tan rápido como surgieron.
Capital Bolsa — basado en un artículo de Chloe Taylor (CNBC)