El mercado se mantiene en modo 'risk off' (aversión al riesgo)
Renta 4 Banco
Apertura plana en las bolsas europeas tras una sesión ayer de “risk off” generalizado, en lo que consideramos una toma de beneficios tras las fuertes subidas acumuladas y ante los diversos riesgos (geopolítico, Fed, IA) que han llevado a un notable incremento de la volatilidad (VIX en 22, +50% YTD).
Así, ayer asistimos a retrocesos en bolsas (-1%/-2% en principales índices), metales preciosos (oro -4% y plata -20%), criptos (Bitcoin -14%). Esta mañana rebota todo ligeramente, aunque sin gran convicción: oro +1%, plata +2%, Bitcoin +2%
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Asimismo, cabe destacar la moderación ayer en TIRes (T-bond -9 pb a 4,2%) ante un flojo dato de vacantes de empleo JOLTs (aunque hay que tener en cuenta la volatilidad de este dato), que sugiere que el mercado laboral americano podría estar más débil de lo previsto, algo que podremos comprobar con el informe oficial de empleo de enero la próxima semana. Aunque el acuerdo entre demócratas y republicanos ha permitido desbloquear el “shutdown” parcial de la administración americana, al conseguir extender la financiación del gobierno hasta el 30-septiembre (el ICE o Departamento de Seguridad Nacional no se ha incluido en el acuerdo, por lo que su financiación se agotará el 13-febrero), hoy no se publicará el informe oficial de empleo de enero, que queda retrasado al 11-febrero, mientras que el IPC de enero (previsto para 11-febrero) se posterga al 13-febrero.
En el plano empresarial, Amazon publicó resultados después del cierre, cotización -10% tras una guía de beneficio operativo 1T26 un 15% inferior al consenso de mercado (en el punto medio del rango ofrecido) y el anuncio de un capex para 2026 de 200.000 mln usd (+37% vs consenso, con un mercado que sigue cuestionando si se podrán rentabilizar las elevadas inversiones en IA). En total, Amazon, Alphabet, Meta y Microsoft prevén inversiones de 650.000 mln usd en 2026, +60% i.a.
A nivel geopolítico, hoy tendremos reunión EE. UU.-Irán en Omán, aunque no se espera un acuerdo rápido, sino un largo proceso de negociaciones diplómaticas.
De ayer destacamos las decisiones de BCE y Banco de Inglaterra, que en ambos casos cumplieron con el guion al mantener sus tipos sin cambios.
El BCE mantuvo tipos sin cambios y reiteró que se siente cómodo con el nivel actual (depósito 2%) para afrontar un entorno incierto, tras rebajas de 200 pb desde junio 2024 (la última en junio-2025), y con la inflación habiendo alcanzado su objetivo (2%). Si bien la pasada semana hubo comentarios (por parte del gobernador del Banco de Austria) de que el BCE podría tener que volver a bajar tipos en caso de persistir la apreciación del euro / debilidad del dólar (que presiona a la baja la inflación europea y dificulta las exportaciones), la reciente recuperación del dólar de 1,20 a 1,18 vs eur tras la nominación de Kevin Warsh como sustituto de Powell (dado su perfil más académico que político, que imprime confianza a la preservación de la independencia de la Fed) resta presión en este sentido. Es en este contexto en el que Lagarde mantiene su actitud de “data-dependencia”, en línea con un mercado que no descuenta más recortes pero tampoco subidas en un futuro cercano (2026) a la espera de que se materialice la esperada aceleración del crecimiento europeo (por mayor gasto en defensa e infraestructuras) y haciendo seguimiento de la evolución de los precios (últimos datos IPC 1,7% general, 2,2% subyacente).
Por su parte, el Banco de Inglaterra mantuvo tipos estables en 3,75% por un ajustado 5-4 votos, en un contexto de desempleo al alza combinado con una inflación aún por encima del objetivo. En la medida en que las bajadas previas de tipos de interés están aún recogiéndose en el escenario macro, el BoE puede permitirse esperar, si bien el mercado adelanta el próximo recorte de 25 pb a marzo-abril (vs junio), y refuerza la idea de 2 bajadas en el conjunto del año hasta 3,25% ante la rebaja de previsiones de crecimiento e inflación a medio plazo.
De cara al fin de semana, el domingo 8-febrero Japón celebra elecciones anticipadas, donde veremos si la primera ministra Sanae Takaichi sale reforzada y lleva adelante su mayor estímulo fiscal, con riesgo al alza para TIRes y a la baja para el Yen, lo que podría generar volatilidad en los mercados. Takaichi debe encontrar el equilibrio entre un mayor gasto fiscal que impulse a la economía nipona, pero a la vez salvaguardando la sostenibilidad fiscal.