Santander cierra la etapa de compras y ventas: ahora toca exprimir la escala
Europa Press
- Banco Santander da por cerrado el ciclo de compras y ventas tras las operaciones de TSB, Webster y Santander Polska.
- Ana Botín afirma que el grupo ya tiene la escala necesaria en todos sus mercados clave.
- La adquisición de Webster posiciona a Santander como quinto banco en depósitos en la franja noreste de EE. UU. y refuerza el crecimiento del beneficio por acción.
Banco Santander da por completada su reconfiguración geográfica y de negocio tras un año de intensa actividad corporativa. Ana Botín ha dejado claro que, después de las últimas operaciones de compra y venta, el grupo ya no contempla más movimientos de este tipo a corto plazo y se ve con la escala que necesita en todos sus mercados estratégicos.
“No más compras ni ventas”: un mapa ya definido
La presidenta de la entidad ha subrayado que Santander “ya no se plantea hacer más compras ni ventas de ningún negocio”, después de cerrar tres operaciones en apenas un año. En este periodo, el banco ha anunciado la adquisición de TSB en Reino Unido y de Webster Bank en Estados Unidos, además de la desinversión del 49% de Santander Polska, vendido a Erste Group.
Botín ha explicado que el objetivo era abandonar un mercado –el polaco– donde el grupo no tenía sinergias relevantes con el resto de sus franquicias y reforzar, en cambio, aquellos países donde sí existe un claro efecto red y potencial de rentabilidad a largo plazo, principalmente Reino Unido y Estados Unidos.
Con estas operaciones, el banco considera que ha alcanzado la escala que necesitaba y que se encuentra “donde quiere estar”, tanto en términos de presencia geográfica como de masa crítica para ser uno de los bancos más rentables en sus principales mercados.
La compra de Webster, palanca de escala en EE. UU.
En la rueda de prensa tras anunciar el acuerdo por Webster Bank, valorado en 12.200 millones de dólares, Botín ha calificado la operación como una adquisición complementaria estratégica para el negocio en Estados Unidos. Webster aporta capacidades de banca comercial que el grupo no tenía plenamente desarrolladas en este mercado.
Tras la integración, Santander se situará como quinto banco por cuota de depósitos en la franja noreste del país, con alrededor de un 8% de participación, y entrará en el ‘top 25’ de entidades por tamaño en Estados Unidos, reforzando su perfil como jugador relevante en una de las regiones financieras más competidas del mundo.
La presidenta ha insistido en que, a partir de ahora, el grupo debe verse como una “inversión de crecimiento”: entrar en el capital del banco supone apostar por una entidad que, según sus previsiones, seguirá incrementando el beneficio a medida que cristalizan las sinergias de las operaciones recientes.
Financiación y reacción del mercado
El pago por Webster se articulará con una combinación de efectivo y acciones nuevas. El 65% del precio se abonará en metálico, mientras que el 35% restante se realizará mediante un canje de títulos, que implicará la emisión de acciones de Santander a favor de los accionistas de Webster.
Botín ha reconocido que esta estructura explica, en parte, las caídas iniciales de entre el 7% y el 8% en los ADRs del banco en Estados Unidos, al atraer a arbitrajistas que aprovechan el diferencial entre el precio del canje y la cotización. Aun así, ha defendido que, una vez se asimile el racional estratégico de la operación, la transacción será “muy bien recibida” por el mercado.
Según ha señalado la propia entidad, la adquisición de Webster elevará el beneficio por acción entre un 7% y un 8% por encima de los niveles previstos antes de la operación, reforzando así el retorno al accionista y completando un ciclo de movimientos corporativos que Santander considera ya cerrado.