IAG gana más, pero recorta previsiones por el golpe del combustible y Oriente Medio
- IAG gana 301 millones de euros hasta marzo, con una mejora muy significativa del beneficio operativo.
- El grupo rebaja sus previsiones para 2026 por el encarecimiento del combustible y el impacto del conflicto en Oriente Medio.
- La compañía mantiene generación de caja positiva, aunque inferior a la estimada inicialmente.
IAG ha comenzado el ejercicio con un fuerte crecimiento de sus resultados, aunque el mercado tendrá que valorar una lectura menos favorable: el grupo aéreo ha ajustado a la baja sus previsiones para el conjunto de 2026 por el impacto de la guerra en Oriente Medio y el aumento del coste del combustible.
Según Europa Press, el holding propietario de British Airways, Iberia, Vueling, Aer Lingus y Level obtuvo un beneficio después de impuestos de 301 millones de euros en el primer trimestre, lo que supone un avance del 71% respecto al mismo periodo del año anterior. El beneficio operativo alcanzó los 351 millones de euros, con un crecimiento del 77,3%.
La fotografía de corto plazo es positiva en resultados, pero el mensaje de guía es más prudente: IAG gana más, pero el entorno energético y geopolítico obliga a rebajar expectativas.
Ingresos al alza y mayor rentabilidad operativa
Los ingresos del grupo ascendieron a 7.181 millones de euros, un 2% más que un año antes. De esa cifra, 6.226 millones correspondieron a ingresos por pasaje, en un trimestre en el que la actividad siguió mostrando resistencia pese a las limitaciones derivadas del conflicto.
Entre enero y marzo, las aerolíneas de IAG transportaron 26,3 millones de pasajeros, un 0,8% más. La capacidad apenas aumentó un 0,2%, reflejando ya el efecto de las restricciones operativas y de la mayor cautela en determinadas rutas.
El combustible obliga a revisar la hoja de ruta
El punto más sensible está en las perspectivas. El consejero delegado de IAG, Luis Gallego, reconoció que el encarecimiento del combustible provocará unos beneficios inferiores a los previstos inicialmente para 2026.
El grupo tiene cubierta aproximadamente el 70% de sus necesidades de queroseno para lo que resta del año. Aun así, con la curva de precios vigente a comienzos de mayo y teniendo en cuenta las coberturas y los costes de sostenibilidad, el coste total del combustible podría situarse en torno a 9.000 millones de euros.
Para una aerolínea, el combustible no es un detalle operativo: es una de las grandes variables que puede alterar márgenes, precios, capacidad y generación de caja en cuestión de semanas.
Menor crecimiento de capacidad y caja por debajo de lo esperado
IAG también ha rebajado sus expectativas de crecimiento de capacidad. La compañía ya no espera alcanzar el aumento del 3% previsto en febrero. Ahora calcula una subida de alrededor del 1% en el segundo trimestre y de cerca del 2% en el tercero.
La empresa prevé seguir generando un flujo de caja libre significativo durante el año, aunque inferior a los aproximadamente 3.000 millones de euros estimados anteriormente. La inversión en inmovilizado se situaría alrededor de 3.500 millones de euros.
Balance sólido y nuevas entregas de aviones
Pese al deterioro del entorno, Gallego defendió que IAG cuenta con una posición competitiva sólida para afrontar las dificultades actuales. El directivo destacó el liderazgo del grupo en varios mercados, la fortaleza de sus marcas, unos márgenes estructuralmente elevados y un balance robusto.
Durante el trimestre, Aer Lingus recibió un Airbus A321XLR, que no fue financiado y permanece libre de cargas. Además, el grupo ejerció opciones de compra sobre 10 aviones Airbus A320neo para entrega en 2030 y 10 Boeing 737 para entregas entre 2028 y 2029. Estos pedidos buscan aportar flexibilidad tanto para la renovación de flota como para el crecimiento en corto radio.
Una lectura mixta para el mercado
El primer trimestre confirma que IAG mantiene una elevada capacidad de generación de beneficios. El problema es que la mejora de resultados llega acompañada de una rebaja de previsiones, algo que normalmente pesa más en la reacción inicial del mercado.
La clave para los próximos meses estará en tres variables:
- Precio del petróleo: cualquier escalada adicional en Oriente Medio presionaría aún más los costes.
- Capacidad: el menor crecimiento limita el potencial de ingresos frente a las previsiones iniciales.
- Caja libre: seguirá siendo positiva, pero ya no alcanzará los niveles esperados al inicio del año.
En 2025, IAG logró un beneficio récord de 3.342 millones de euros. El arranque de 2026 sigue siendo rentable, pero el nuevo escenario obliga a rebajar el tono: la compañía continúa fuerte, aunque con menos margen de sorpresa positiva que hace apenas unos meses.