El giro del mercado en IA: Microsoft ya cotiza más barata que IBM por primera vez en una década
- Microsoft cotiza por primera vez en más de una década a un múltiplo inferior al de IBM.
- El fuerte aumento del gasto en IA está presionando las valoraciones de las grandes tecnológicas.
- El mercado empieza a cuestionar si el retorno de estas inversiones justificará el esfuerzo en capex.
El mercado de la inteligencia artificial está provocando un cambio silencioso, pero relevante, en las valoraciones del sector tecnológico. Por primera vez desde 2013, las acciones de Microsoft cotizan a un múltiplo de beneficios futuros inferior al de IBM, un hecho que refleja cómo los inversores están empezando a reevaluar el atractivo del llamado “trade de la IA”.
Desde finales de enero, Microsoft negocia en torno a 23 veces beneficios esperados, frente a las cerca de 23,7 veces de IBM. Esta inversión en múltiplos no se veía desde hace más de una década y pone de manifiesto una nueva dicotomía: las compañías que están liderando el despliegue de infraestructuras de IA son también las que más están penalizadas por el aumento del gasto.
Las grandes tecnológicas —los llamados hyperscalers— prevén invertir en conjunto unos 650.000 millones de dólares en capex ligado a IA en 2026, un 60% más que en 2025 y muy por encima de las estimaciones iniciales del mercado.
Este cambio supone una ruptura con el modelo históricamente “ligero en activos” que había permitido a las grandes tecnológicas justificar valoraciones elevadas. Ahora, el despliegue masivo de centros de datos, redes y capacidad de computación implica más activos físicos, mayor endeudamiento potencial y, en muchos casos, una presión directa sobre el flujo de caja libre.
El mercado cuestiona el retorno de la inversión en IA
Según gestores institucionales, el mercado se debate entre dos escenarios: si este nivel de inversión representa un cambio estructural permanente o si se trata de una fase inicial de “carrera por el territorio”, en la que los retornos llegarán más adelante. En este contexto, algunas compañías podrían registrar flujos de caja negativos en 2026 debido al elevado esfuerzo inversor.
Microsoft es un buen ejemplo de esta tensión. El valor acumula una caída cercana al 14% desde la publicación de resultados de finales de enero, tras decepcionar al mercado el crecimiento de Azure en relación con el volumen de capex comprometido. Algunos analistas han rebajado su recomendación, señalando que la adopción comercial de ciertas soluciones de IA está siendo más lenta de lo que anticipaba el mercado.
El consenso estima que Microsoft destinará alrededor de 115.000 millones de dólares a inversiones de capital en 2026, una cifra que resume la magnitud del esfuerzo que están afrontando los líderes del sector.
¿Está justificado el mejor múltiplo de IBM?
IBM, por su parte, ha ido transformando su modelo de negocio hacia software y servicios, reduciendo su exposición a actividades intensivas en capital. Este perfil más defensivo explica en parte su valoración relativa. Sin embargo, algunos gestores dudan de que esta prima sea sostenible si la adopción de la IA empresarial no acelera, ya que afectaría directamente a su negocio de consultoría e integración.
En este contexto, Microsoft destaca por una fortaleza clave: según varias estimaciones, sería el único gran hyperscaler capaz de generar flujo de caja superior a su capex en 2026. Aun así, esa solidez financiera no disipa todas las dudas, ya que la compañía se ve obligada a seguir invirtiendo de forma agresiva para no quedarse atrás frente a competidores como Alphabet o Amazon.
El mensaje del mercado es claro: la inteligencia artificial sigue siendo una megatendencia, pero ya no se paga a cualquier precio. A partir de ahora, los inversores exigirán no solo crecimiento, sino retornos tangibles sobre el enorme capital que se está desplegando.