Natixis rebaja expectativas sobre la cumbre Trump-Xi: mucho gesto y pocos avances

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Capitalbolsa | 13 may, 2026 16:30
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Puntos clave
  • Natixis no espera grandes avances en la reunión entre Trump y Xi Jinping.
  • La tregua comercial podría extenderse, pero sin cambios estructurales relevantes.
  • Irán y el estrecho de Ormuz estarán en el foco, aunque China probablemente evitará implicarse demasiado.

La reunión entre Donald Trump y Xi Jinping en Pekín llega rodeada de expectativas políticas, pero con un potencial de mercado limitado. Según Jack Janasiewicz, Portfolio Manager en Natixis IM Solutions, el encuentro probablemente será presentado por ambas partes como un éxito diplomático, aunque los cambios sustanciales de política podrían ser escasos y, en caso de producirse, posiblemente efímeros.

Una cumbre más simbólica que decisiva

La prioridad inmediata para Washington y Pekín parece ser mantener estable la relación comercial. La actual tregua expira en noviembre de 2026, y ambas potencias tendrían incentivos para extenderla. Sin embargo, Natixis considera que la promesa de no introducir nuevas medidas contra China limitará el margen para lograr avances de calado.

Estados Unidos buscaría compromisos de compra por parte de China en sectores como aviación, agricultura y energía. Para Trump, este tipo de acuerdos tendría una lectura política interna positiva, especialmente si beneficia a industrias sensibles para su base electoral.

El resultado más probable no es un gran pacto estratégico, sino una extensión del statu quo con algunos compromisos comerciales de carácter táctico.

Taiwán, tecnología y tierras raras

Los posibles compromisos chinos podrían depender del enfoque estadounidense hacia Taiwán y de una eventual relajación de aranceles o restricciones tecnológicas. Pekín busca estabilidad comercial para apoyar su economía doméstica, mientras que Washington quiere preservar el acceso a materiales críticos, especialmente las tierras raras.

Estos elementos son, al mismo tiempo, incentivos y herramientas de presión. Precisamente por eso, también pueden convertirse en el principal obstáculo para alcanzar un acuerdo relevante. En el escenario más favorable, Natixis contempla una retirada limitada de parte de la política arancelaria de Trump, compensada con un compromiso de Xi de aumentar la inversión extranjera directa.

Irán y Ormuz: muchas expectativas, poca implicación china

Uno de los grandes temas de fondo será Irán. El relato de mercado apunta a que China podría presionar a Teherán para reabrir el estrecho de Ormuz, a cambio de una desescalada por parte de Estados Unidos. Una señal en esa dirección sería positiva para petróleo, inflación y sentimiento inversor.

Sin embargo, Natixis se muestra escéptica. China ha evitado hasta ahora implicarse directamente en el conflicto y probablemente mantendrá esa postura. Desde la óptica de Pekín, entrar de lleno en un escenario tan complejo no parece necesario ni especialmente rentable.

China tiene influencia sobre Irán, pero no necesariamente incentivos para utilizarla de forma visible si eso la expone a costes diplomáticos o geopolíticos.

Impacto limitado en los mercados

La conclusión de Natixis es que la reunión difícilmente tendrá un gran impacto en los mercados. Los inversores podrían recibir positivamente cualquier avance en la relajación de restricciones tecnológicas, especialmente si beneficia al sector de semiconductores. Ese sería el catalizador más claro para nuevas subidas.

Más allá de ese punto, el escenario base es de continuidad: gestos diplomáticos, fotografías, mensajes de estabilidad y pocos cambios de fondo. En resumen, la cumbre puede servir para evitar un deterioro adicional de la relación entre Estados Unidos y China, pero no parece destinada a resolver los grandes frentes abiertos entre ambas potencias.

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