La zona euro se enfría más de lo previsto: el PMI cae a mínimos de 31 meses

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Capitalbolsa | 21 may, 2026 10:11
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Puntos clave
  • El PMI compuesto de la zona euro cae a 47,5, mínimo de 31 meses.
  • El sector servicios acusa con especial intensidad el impacto de la crisis energética.
  • Los costes suben al mayor ritmo en tres años y medio, complicando el margen de actuación del BCE.

La actividad empresarial de la zona euro volvió a deteriorarse en mayo y lo hizo con más intensidad de lo esperado. Según S&P Global, el índice PMI compuesto se situó en 47,5 puntos, frente a los 48,8 de abril, encadenando su segundo mes consecutivo por debajo del umbral de 50, que separa crecimiento de contracción.

La lectura es especialmente negativa porque supone el nivel más bajo de los últimos 31 meses y apunta a una pérdida clara de tracción en la economía europea. El deterioro no se limita a la actividad total: también caen los nuevos pedidos, el empleo y la confianza empresarial, mientras las presiones de costes se intensifican.

El sector servicios concentra la mayor debilidad

El principal foco de preocupación vuelve a estar en los servicios. El PMI de actividad comercial del sector cayó hasta 46,4 puntos, desde los 47,6 de abril, marcando su nivel más bajo en 63 meses. La subida del coste de vida, el encarecimiento de la energía y la pérdida de capacidad adquisitiva están pesando con fuerza sobre la demanda.

En manufacturas, la situación es algo menos negativa, aunque también muestra señales de pérdida de impulso. La producción industrial siguió creciendo ligeramente, pero el ritmo fue el más débil desde enero. El PMI manufacturero bajó a 51,4 puntos, mientras que el índice de producción manufacturera retrocedió hasta 51,0.

El dato deja una lectura incómoda: la industria aún resiste gracias al acopio preventivo de inventarios, pero la demanda real se está debilitando tanto en bienes como en servicios.

Costes al alza y cadenas de suministro bajo presión

El informe muestra además una nueva intensificación de las presiones inflacionistas. Los precios pagados por las empresas aumentaron al ritmo más rápido de los últimos tres años y medio, mientras que los precios de venta también se aceleraron, aunque de forma más moderada.

El deterioro de las cadenas de suministro es otro elemento clave. Los plazos de entrega de proveedores se alargaron con fuerza, hasta el mayor nivel en casi cuatro años. Muchas empresas están intentando acumular stocks de seguridad ante el riesgo de interrupciones y mayores precios, pero las dificultades para obtener materiales siguen reduciendo los inventarios de insumos.

El empleo empieza a deteriorarse

El mercado laboral también empieza a reflejar el enfriamiento económico. Las empresas de la zona euro redujeron sus plantillas por quinto mes consecutivo y el recorte de empleo fue el más intenso desde noviembre de 2020. Excluyendo el periodo de la pandemia, se trata de la caída más acusada desde agosto de 2013.

La destrucción de empleo se mantiene especialmente visible en manufacturas, pero ya empieza a extenderse a los servicios, donde se registró el primer recorte de plantillas desde comienzos de 2021. Alemania y Francia se sitúan en terreno de destrucción de empleo, mientras el resto de la zona euro todavía muestra una creación modesta.

Un dilema creciente para el BCE

Chris Williamson, economista jefe de S&P Global Market Intelligence, advierte de que los datos apuntan a una posible contracción del 0,2% de la economía de la zona euro en el segundo trimestre. A su juicio, la guerra en Oriente Medio está golpeando cada vez más la actividad, elevando los costes y deteriorando la confianza empresarial.

El problema para el Banco Central Europeo es evidente: la actividad se debilita, pero la inflación vuelve a ganar presión. Los indicadores de precios del PMI sugieren que la inflación podría acercarse al 4% en los próximos meses, justo cuando la región muestra señales crecientes de enfriamiento económico.

El BCE se enfrenta a una combinación especialmente incómoda: menor crecimiento, deterioro del empleo y costes al alza. Es el tipo de escenario que limita tanto la capacidad de subir tipos como la de relajarlos con rapidez.

Lectura de mercado

Para los mercados, el dato es negativo para la renta variable europea, especialmente para sectores cíclicos expuestos al consumo, servicios, industria y transporte. También refuerza la presión sobre márgenes empresariales si los mayores costes no pueden trasladarse plenamente a precios finales.

La lectura más favorable podría estar en compañías defensivas, negocios con poder de fijación de precios y valores menos dependientes del ciclo europeo. En cambio, el deterioro de los pedidos y del empleo obliga a ser más selectivos en industria, consumo discrecional y pequeñas compañías endeudadas.

El mensaje de fondo es claro: la zona euro vuelve a perder pulso justo cuando la inflación energética y los problemas de suministro complican la respuesta de política monetaria.

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