La Fed podría bajar los tipos al 3%: Philip Orlando anticipa tres recortes más.
- Según Philip Orlando, CFA (Federated Hermes), la Fed podría acometer tres recortes adicionales de 25 pb, llevando el tipo de los fondos federales hacia el 3,0%.
- El fallo del Tribunal Supremo sobre los aranceles complica el entorno comercial, mientras la Administración Trump prepara un "Plan B" legal para mantener buena parte de la recaudación.
- La posible devolución de hasta 150.000 millones de dólares en aranceles ya pagados podría tener un impacto directo en el beneficio neto del S&P 500.
Según explica Philip Orlando, CFA, estratega jefe de mercado de Federated Hermes, la combinación de la nueva fase de política monetaria de la Fed, el reciente fallo del Tribunal Supremo sobre los aranceles y la posible devolución de ingresos ya recaudados configura un entorno complejo para el crecimiento y los beneficios empresariales en Estados Unidos.
La hoja de ruta de la Fed según Philip Orlando
En materia de política monetaria, Philip Orlando anticipa un nuevo tramo de flexibilización. En su escenario central, el estratega de Federated Hermes espera tres recortes adicionales de 25 puntos básicos en los próximos meses, lo que situaría el tipo de los fondos federales alrededor del 3,0% como nivel terminal del ciclo. Paralelamente, Orlando estima que la inflación subyacente podría tocar suelo en un rango aproximado del 2%–2,5%.
El propio Orlando recuerda que la Fed ya ha recortado los tipos en un total de 75 puntos básicos en septiembre, octubre y diciembre de 2025, y que el ajuste acumulado en los últimos dos años alcanza alrededor de 175 puntos básicos. A su juicio, este giro gradual hacia tipos más bajos pretende equilibrar el control de la inflación con la necesidad de sostener el crecimiento del PIB y el empleo.
Para Philip Orlando, el mensaje de la Fed sigue siendo de prudencia: la institución necesita consolidar la desaceleración de la inflación sin provocar un frenazo excesivo de la actividad, en un contexto donde la política fiscal y la tensión comercial añaden capas adicionales de incertidumbre.
Fallo del Supremo y “Plan B” arancelario
En el frente comercial, Philip Orlando subraya que el fallo del Tribunal Supremo contra una parte de los aranceles impulsados por la Administración Trump “complica el panorama comercial y su posible impacto en el crecimiento futuro del PIB”. El estratega recuerda que la propia Casa Blanca ha reconocido que el cierre del Gobierno federal a finales de 2025 habría restado al menos dos puntos de PIB a la economía estadounidense.
Ante este giro judicial, Orlando señala que la Administración Trump ya trabaja en un "Plan B" que trata de preservar buena parte de los ingresos arancelarios utilizando diferentes instrumentos legales:
- Sección 122: permite aplicar aranceles del 15% durante 150 días a países con déficits comerciales significativos frente a EE. UU., lo que podría reemplazar de inmediato alrededor del 80% de los ingresos actuales por aranceles.
- Sección 232: faculta al Gobierno a imponer aranceles por motivos de seguridad nacional sobre productos como acero, automóviles, energía o semiconductores. Según destaca Philip Orlando, estas medidas apenas se verían afectadas por el fallo y representan casi la mitad de los ingresos arancelarios totales.
- Sección 301: permite aranceles país por país. Es un proceso más lento y complejo, y no está claro si existen límites estrictos en las tasas, pero en teoría podría sustituir hasta un 90% de la recaudación arancelaria actual.
En conjunto, el mapa que dibuja Philip Orlando es el de un escenario en el que la presión arancelaria puede mantenerse elevada, aunque por canales legales distintos, aumentando la incertidumbre para el comercio global y para las cadenas de suministro.
Posible devolución de aranceles y efecto en el S&P 500
Otro punto clave que destaca Philip Orlando es la incógnita sobre si el Gobierno federal deberá reembolsar los ingresos arancelarios ya pagados, incluidos potenci ales intereses. El Tribunal Supremo, señala el estratega, no se ha pronunciado de forma explícita sobre esta cuestión, lo que mantiene la duda jurídica y financiera abierta.
En caso de que finalmente se obligase al reembolso, Orlando estima que una cifra del orden de 150.000 millones de dólares o más podría trasladarse directamente al resultado neto de las compañías del S&P 500. Dependiendo de cómo y cuándo se materializasen esos pagos, el impacto podría suponer un apoyo puntual a los beneficios empresariales, pero también alterar expectativas de márgenes y de política fiscal de cara a los próximos ejercicios.
Reflexión de Capital Bolsa
La lectura que hacemos de las ideas de Philip Orlando es que el mercado tendrá que convivir con un doble frente de incertidumbre: por un lado, una Fed que camina hacia tipos más bajos pero sin descuidar la inflación, y por otro, un escenario arancelario en el que el fallo del Supremo no elimina la presión comercial, sino que la desplaza hacia otros instrumentos legales.
Para los inversores en renta variable, esto sugiere un entorno en el que el riesgo regulatorio y político seguirá siendo un factor clave en la valoración de sectores intensivos en comercio exterior, mientras que cualquier noticia sobre devoluciones de aranceles puede generar movimientos bruscos en los beneficios esperados del S&P 500. En este contexto, la diversificación y la selección cuidadosa de compañías con balances sólidos y exposición controlada a los flujos comerciales globales nos parece esencial.