Kazaks, miembro del comité de política monetaria del BCE, afirma que el BCE está preparado para actuar de nuevo si fuera necesario.
Giuseppe Dellamotta
Declaraciones del responsable de políticas del BCE, Mārtiņš Kazāks:
- Sigo viendo riesgos al alza para la inflación.
- El BCE está preparado para actuar de nuevo si fuera necesario.
- El BCE puede actuar gradualmente
Los miembros del BCE en Kazajistán afirmaron que los riesgos de inflación en la eurozona siguen inclinándose al alza a pesar de la mejora de las condiciones geopolíticas tras el reciente acuerdo entre Estados Unidos e Irán.
Sus declaraciones se producen pocos días después de que el BCE subiera los tipos de interés en 25 puntos básicos, situando su tipo de interés de referencia para los depósitos en el 2,25%, en un intento por contrarrestar los riesgos inflacionarios vinculados al conflicto de Oriente Medio y al aumento de los costes energéticos.
Sin embargo, el reciente memorando de entendimiento entre Estados Unidos e Irán, cuya firma se espera para el viernes, ha mejorado sustancialmente las perspectivas de inflación a corto plazo. El acuerdo ha reducido los temores a un cierre prolongado del estrecho, lo que ha generado expectativas de precios de la energía más bajos y ha aliviado la preocupación por la inflación.
Para los kazajos, la cuestión clave ya no son solo los precios de la energía, sino si la crisis energética ya se ha extendido a la economía en general a través de mayores expectativas de inflación.
Esta preocupación se hace eco de las declaraciones de la presidenta del BCE, Christine Lagarde, quien advirtió sobre los efectos de segunda ronda que están surgiendo, especialmente en el sector servicios. Kazajos reforzaron esa preocupación al destacar la disposición del BCE a actuar de nuevo si fuera necesario.
Kazaks también señaló que "el BCE puede actuar gradualmente", lo que sugiere que el BCE se siente cómodo haciendo una pausa y observando cómo evolucionan los precios de la energía y los datos económicos durante el verano.
El BCE considera que ahora hay menos urgencia, dado que los riesgos geopolíticos extremos han disminuido, pero sigue creyendo que puede ser necesario que la política monetaria se vuelva gradualmente más restrictiva si la inflación no se frena de forma convincente.
El acuerdo entre Estados Unidos e Irán y la consiguiente bajada de los precios de la energía pueden haber reducido la amenaza inmediata de inflación externa. Sin embargo, desde la perspectiva del BCE, esto no elimina automáticamente el riesgo de una inflación persistente dentro de la zona euro.
El mercado parece estar en sintonía con la postura del BCE, ya que ahora prevé solo una subida de tipos más antes de fin de año, en comparación con las dos previstas antes del anuncio del acuerdo entre Estados Unidos e Irán.