Kashkari de la FED dice que es demasiado pronto para predecir cuál debería ser el próximo paso en materia de política monetaria.
- Kashkari considera prematuro anticipar cuál será el próximo movimiento de la Fed.
- El riesgo de inflación en EE.UU. parece ahora superior al riesgo de deterioro del mercado laboral.
- La guerra en Oriente Medio y las negociaciones entre EE.UU. e Irán serán claves para evaluar precios y cadenas de suministro.
Neel Kashkari, presidente de la Reserva Federal de Minneapolis, ha enfriado las expectativas de un movimiento próximo y claro por parte de la Fed. En su opinión, todavía es demasiado pronto para anticipar cuál debería ser la siguiente decisión de política monetaria, especialmente en un entorno marcado por el repunte de los riesgos inflacionistas y la incertidumbre geopolítica.
Kashkari defiende que la Fed debería mantener una posición neutral de cara a los próximos meses. El banco central debe seguir vigilando tanto la evolución de la inflación como el mercado laboral, aunque reconoce que, en estos momentos, el riesgo de inflación parece más elevado que el riesgo de un deterioro significativo del empleo.
La inflación vuelve a ganar peso en el debate
El presidente de la Fed de Minneapolis señaló que la mayoría de los datos publicados en Estados Unidos desde abril han mostrado mayores riesgos inflacionistas, no menores. Esta lectura complica cualquier expectativa de relajación monetaria rápida y refuerza la idea de que la Fed necesita más evidencia antes de actuar.
La guerra en Oriente Medio añade una capa adicional de dificultad. Según Kashkari, la onda expansiva inflacionista generada por el conflicto podría persistir y seguir trasladándose a los mercados globales. Ese riesgo ya empieza a reflejarse en el mercado de bonos, donde los inversores están incorporando una mayor preocupación por la inflación mundial.
El mensaje de Kashkari es prudente: la Fed no puede comprometerse con un calendario de actuación mientras la inflación energética y las cadenas de suministro sigan condicionadas por Oriente Medio.
Demasiado pronto para hablar de octubre
Preguntado por las probabilidades de un movimiento en octubre, Kashkari fue claro: es demasiado pronto para hacer ese tipo de predicciones. Antes de valorar el siguiente paso, quiere observar cómo evolucionan las negociaciones entre Estados Unidos e Irán y cómo están respondiendo las cadenas globales de suministro.
Esta cautela refleja el dilema actual de la Fed. Si la inflación se mantiene elevada por energía, transporte o costes de producción, el banco central tendrá poco margen para suavizar su postura. Pero si el impacto sobre el consumo y el empleo se intensifica, el riesgo de hacer demasiado también aumentará.
- Riesgo inflacionista: actualmente más visible para Kashkari.
- Mercado laboral: todavía resistente, pero no debe ignorarse.
- Oriente Medio: factor clave para energía, inflación y cadenas de suministro.
- Próximo movimiento: aún no definido; dependerá de los datos.
La Fed seguirá decidiendo por datos, no por presión política
Kashkari también mostró confianza en que los responsables de la Fed votarán según su propia lectura de la economía y de lo que consideren apropiado. Subrayó que dentro del comité terminarán imponiéndose las mejores ideas, no las presiones externas.
Este punto es relevante en un momento en el que los mercados intentan anticipar cada movimiento del banco central. La Fed quiere evitar quedar atrapada por expectativas prematuras, especialmente cuando el entorno macroeconómico sigue cambiando con rapidez.
Para los mercados, el mensaje reduce la probabilidad de una Fed claramente dovish a corto plazo. Mientras la inflación siga siendo el riesgo dominante, bonos y bolsas deberán convivir con una política monetaria más paciente y menos predecible.
En conjunto, Kashkari no cierra la puerta a ningún escenario, pero sí rechaza anticipar el próximo movimiento. La Fed quiere esperar más datos, evaluar el impacto real de la guerra en Oriente Medio y comprobar si la inflación vuelve a moderarse o si, por el contrario, se convierte de nuevo en el principal obstáculo para la política monetaria.