Julius Baer retrasa los recortes: julio y septiembre en el radar
- El empleo en EE.UU. arranca 2026 con fuerza y refuerza la idea de un mercado laboral equilibrado.
- Con este telón de fondo, la Fed gana argumentos para esperar a una inflación más favorable antes de recortar.
- Julius Baer mueve su escenario: recortes en julio y septiembre (25 pb cada uno) como opción más probable.
El mercado laboral de Estados Unidos ha comenzado 2026 con una solidez que, paradójicamente, complica el escenario de recortes de tipos. Según David Kohl, economista jefe de Julius Baer, la combinación de más empleo, menor paro y una participación creciente sugiere que el mercado laboral ha encontrado un punto de equilibrio tras el enfriamiento del año anterior. En consecuencia, el riesgo de que ese enfriamiento termine empujando el desempleo al alza se mantiene, de momento, dormido. Eso le da a la Reserva Federal una coartada perfecta para esperar un entorno de inflación más favorable antes de reanudar recortes.
Un dato “demasiado bueno” para recortar tipos
El informe de empleo de enero sorprendió al alza. La economía creó 130.000 empleos, muy por encima del consenso y también por encima del dato de diciembre, revisado a la baja hasta 48.000. Al mismo tiempo, la tasa de paro cayó al 4,3% desde el 4,4%, por debajo incluso de las previsiones más pesimistas. Para David Kohl, el aumento de la participación refuerza el mensaje: la estabilización no viene de una contracción del mercado laboral, sino de un ajuste más “limpio”, con menos pérdidas permanentes de empleo y menor paro entre quienes se reincorporan o entran por primera vez.
La lectura de Julius Baer es clara: el mercado laboral no está rompiéndose. Está normalizándose. Y eso reduce la urgencia de que la Fed recorte tipos “para proteger empleo”.
De sanidad a cíclicas: señales de fondo más amplias
El crecimiento del empleo estuvo liderado por sanidad, pero con un detalle importante: también aportaron positivamente sectores más cíclicos como construcción y manufacturas. Esa combinación suele interpretarse como una señal de actividad más amplia, no limitada a segmentos defensivos.
En paralelo, el empleo federal siguió cayendo. Y el propio informe incluyó una revisión relevante: casi 900.000 empleos menos creados en los 12 meses hasta marzo de 2025. Aun así, según David Kohl, el punto de llegada es el mismo: oferta y demanda de trabajo parecen ahora en equilibrio, después de que el exceso de demanda se haya enfriado durante el último año.
Qué cambia para la Fed (y el calendario de recortes)
Con este mercado laboral, la Fed puede permitirse esperar. Para David Kohl (Julius Baer), el argumento es directo: si el empleo aguanta y el paro no repunta, la prioridad vuelve a ser la inflación. Por eso, Julius Baer retrasa su expectativa de reanudación de recortes: pasa de la primera mitad de 2026 a la segunda mitad, y sitúa como escenario más probable dos recortes de 25 puntos básicos, en las reuniones del FOMC de julio y septiembre.
En resumen: el empleo fuerte no “garantiza” tipos altos, pero sí compra tiempo a la Fed. Y, en un mercado que vive de expectativas, ese tiempo se traduce en aplazar el debate de recortes inmediatos.
El siguiente capítulo, como siempre, lo escribirán los datos de inflación. Pero, a día de hoy, el mensaje de Julius Baer es nítido: el mercado laboral está lo bastante sólido como para que la Fed no tenga prisa.