Funcas rebaja el crecimiento de España y eleva la inflación por el impacto de la guerra en Irán
- Funcas rebaja al 2,2% su previsión de crecimiento para España en 2026.
- La inflación esperada sube con fuerza, hasta el 3,3%, por el encarecimiento de la energía y las materias primas.
- En un escenario más tensionado, el PIB podría crecer solo un 1,8% y la inflación acercarse al 4%.
Funcas ha revisado a la baja sus previsiones para la economía española en 2026 por el impacto de la guerra en Irán y el repunte de los costes energéticos. Según Europa Press, el centro de análisis reduce en dos décimas su estimación de crecimiento del PIB, hasta el 2,2%, aunque mantiene en el 1,8% su previsión para 2027.
El ajuste no implica, de momento, un escenario de fuerte deterioro económico. Funcas considera que el impacto del conflicto sobre España sería relativamente contenido si la crisis energética resulta transitoria. Aun así, la combinación de inflación más elevada, pérdida de poder adquisitivo e incertidumbre geopolítica obliga a moderar las expectativas.
La demanda interna, principal canal de impacto
La rebaja del crecimiento se explica principalmente por el efecto de la inflación sobre la demanda interna y el consumo. Si los precios suben más rápido que los salarios, los hogares pierden poder adquisitivo y tienden a ajustar sus decisiones de gasto.
Funcas también prevé un impacto negativo sobre la inversión, al ser uno de los componentes más sensibles a la incertidumbre. En un entorno marcado por el conflicto en Oriente Medio, las empresas pueden retrasar decisiones de gasto, expansión o contratación hasta tener mayor visibilidad sobre costes, tipos de interés y demanda.
El golpe no viene solo por el precio del petróleo. Viene por la pérdida de confianza que genera una crisis energética en pleno ciclo de tipos todavía restrictivos.
La inflación vuelve a complicar el escenario
El cambio más relevante está en los precios. Funcas eleva su previsión de inflación para este año desde el 2,5% hasta el 3,3%, casi un punto más, por el encarecimiento de la energía y de las materias primas. También revisa al alza la inflación prevista para 2027, desde el 2,1% hasta el 2,4%.
Raymond Torres, director de Coyuntura y Economía Internacional de Funcas, advierte de que con una inflación del 3,3% y salarios creciendo en torno al 3%, los hogares podrían experimentar una pérdida transitoria de poder adquisitivo. Esa diferencia, aunque parezca limitada, puede tener efectos relevantes sobre el consumo si se prolonga.
Funcas espera que las medidas anticrisis del Gobierno se prorroguen hasta octubre. Bajo ese supuesto, la inflación se situaría en torno al 3,6% en mayo y el 3,5% en junio. Si el plan se retirase en junio, como está previsto actualmente, el IPC podría subir hasta el 3,8% o acercarse incluso al 4%.
El sector exterior resiste mejor por el turismo
En el sector exterior, Funcas espera un impacto especialmente visible en las exportaciones de bienes. La incertidumbre internacional y el posible deterioro de la demanda global pueden limitar el avance de las ventas al exterior.
El turismo, en cambio, podría resistir mejor. La razón es que España podría beneficiarse de un efecto de desvío desde otros destinos percibidos como menos seguros o más afectados por la crisis geopolítica. Esto ayudaría a amortiguar parte del impacto negativo sobre la balanza exterior.
España conserva un colchón importante en el turismo, pero no es suficiente para neutralizar completamente el impacto de una energía más cara sobre consumo, márgenes empresariales e inversión.
Un escenario tensionado rebajaría más el crecimiento
Funcas también contempla un escenario alternativo más adverso, marcado por una extensión de la crisis en Oriente Medio. En ese caso, el crecimiento del PIB español en 2026 se reduciría hasta el 1,8%, mientras que la inflación escalaría al 4%.
Ese escenario no es el central, pero sirve para medir la vulnerabilidad de la economía española ante un shock energético más persistente. El principal riesgo sería una combinación de menor consumo, inversión más débil, mayores costes empresariales y una inflación que limite el margen de actuación de la política monetaria.
España crece, pero con menos margen de seguridad
La revisión de Funcas no cambia por completo la fotografía económica: España seguiría creciendo por encima de muchas economías europeas. Sin embargo, el margen se estrecha. Una inflación más alta reduce renta disponible, presiona a las empresas y puede retrasar decisiones de inversión.
La clave estará en la duración del shock energético. Si el encarecimiento de la energía se modera, el impacto podría ser manejable. Si se prolonga, el riesgo será una economía menos dinámica, con familias más cautas y empresas más defensivas.
En definitiva, Funcas mantiene una visión de crecimiento para España, pero más prudente. La guerra en Irán no tumba el escenario económico, aunque sí lo hace más frágil: menos PIB, más inflación y mayor dependencia de que la crisis energética no se convierta en un problema persistente.